2016 año bisiesto

feb

El 29 de febrero es el sexagésimo día del año del calendario gregoriano y solo existe en los años bisiestos. Desde esta fecha quedan 306 días para finalizar el año.
Un año es bisiesto si es múltiplo de 4, con una importante excepción: si es múltiplo de 100 (es decir, si termina en 00), solo será bisiesto si también es múltiplo de 400. Ejemplos:
Sí fueron bisiestos 1600 y 2000 (y lo serán 2400, 2800, 3200,…).
No fueron bisiestos 1700, 1800, 1900 (y tampoco lo serán 2100, 2200, 2300,…).
El actual 2016 es bisiesto, el próximo año bisiesto será 2020.
Los nacidos en este día, oficialmente su cumpleaños es el 28 de febrero en los años no bisiestos.
En España la normativa civil española establece que a efectos legales los nacidos un 29 de febrero cumplen años a las 00:00 horas del día 28 de febrero en aquellos años que no sean bisiestos. Por ejemplo, una persona nacida el 29 de febrero de 2004, alcanzará la mayoría de edad exactamente a las 00:00 horas del 28 de febrero de 2022, siendo irrelevante a estos efectos la hora exacta de su nacimiento.
En el calendario romano el día bisiesto, el que se añadía al calendario cada cuatro años, no era el 29 de febrero sino el 23, ya que este era el sexto día antes de las calendas de marzo. Así, había dos 23 de febrero, el primero era “el sexto día antes de las calendas de marzo” y el día siguiente era “el bi-sexto día antes de las calendas de marzo”. En la Unión Europea, el 29 de febrero no se convirtió en día bisiesto oficial hasta el año 2000.
Se calcula de esta manera: un año normal del calendario gregoriano cuenta 365 días cuando en realidad son exactamente 365 días, 5 horas con 48 minutos y 56 segundos (365,25 días). Estas horas se redondean a 6, lo que hace que cada cuatro años (año bisiesto) sumen un total de 24 horas (un día).(W)

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¡Te vendo mi casa!

fderico
por Federico Salazar
Periodista
Lo que apareció en el camino fue una encuesta, en la que había 18% de intención de votos. Como si el número creara derecho.

Te vendo mi casa. ¡Pero no figura en registros públicos! Te juro que es mi casa. Te firmo una declaración jurada diciendo que es mía. Te consigo una ficha de la asociación de vecinos. O un juez que me dé permiso para obviar los registros.

Esto es lo que ha sucedido, más o menos, con el partido Todos por el Perú (TPP) y la candidatura presidencial de Julio Guzmán. El Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Centro 1 ha admitido su inscripción, a pesar de que TPP no logró mostrar pruebas registrales para respaldar los cambios en su forma de elegir a sus candidatos.

El sistema electoral parecía empeñado en garantizar la democracia interna de los partidos. Por eso el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) denegó la solicitud de inscripción. Por eso, también, el propio JEE denegó la solicitud. Y por eso, además, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) denegó la solicitud e incluso un recurso extraordinario presentado.

No creo que Julio Guzmán y la gente de su partido sean malas personas. De hecho, tengo varios amigos en esa organización y tengo la mejor impresión de varios de sus miembros y candidatos. Debo decir, sin embargo, que esa candidatura ha vulnerado la ley con la anuencia del JEE mencionado.

La Constitución reconoce nuestro derecho de participación política, “conforme a ley” (artículo 2, 17). Dicho de otro modo, lo hace “de acuerdo con las condiciones y procedimientos determinados por ley orgánica” (artículo 31). Para TPP vale el derecho de participación política sin condiciones que los demás han respetado.

Las leyes orgánicas vulneradas son la Ley de Partidos, la Ley de Elecciones y la Ley Orgánica del Jurado Nacional de Elecciones. El Registro de Organizaciones Políticas es una derivación reglamentaria de esas leyes de desarrollo constitucional. No son exigibles para TPP, según el JEE de Lima Centro 1.

No se trata de una exigencia injusta. Es igual de justa que las de la inscripción en registros públicos para una compra-venta de inmuebles. Se exige lo mismo cuando se funda una asociación o una sociedad civil, y se exige lo mismo cuando una de estas modifica sus estatutos (Código Civil, artículo 2025).

A los partidos políticos se les exigía esa formalidad, hasta que el JEE admitió la inscripción de TPP. Al JEE le ha bastado una declaración jurada y las actas de una asamblea general firmada por ellos mismos. Con eso han demostrado que los estatutos fueron cambiados legítimamente antes del inicio del proceso electoral.

El JEE de Lima Centro 1 cambió de opinión en apenas cinco días. El 19 de febrero resolvió que la inscripción era inadmisible. Exigió subsanar las deficiencias. Dijo que los miembros del Tribunal Nacional Electoral (TNE) de TPP no podían haber proclamado a los candidatos debido a que no estaban registrados en el ROP (5.1.1 de su Resolución 001-2016). También dijo que uno de los miembros del TNE ni siquiera figuraba como miembro del partido.

El mismo JEE declaró admisible la inscripción el 24 de febrero. ¿Había ocurrido un milagro? ¿De pronto habían aparecido los registros? No. Lo que apareció en el camino fue una encuesta en la que había 18% de intención de votos. Como si el número creara derecho.

De pronto, las actas de la asamblea, que no se tenían por válidas como inscripción registral, se volvieron jurídicamente valederas. De pronto, la inscripción partidaria de uno de los miembros del TNE adquirió valor de registro público.

La resolución señala como uno de sus criterios “el contexto social y la relevancia de las consecuencias” (2.1.4). En otras palabras, el JEE valoró la encuesta como fuente del derecho. Las formalidades de la norma privada se han hecho valer como formalidades de la norma pública.

Este JEE ha dado un vuelco a nuestro ordenamiento registral y electoral. La autoridad electoral sustituye el registro público por el privado. Se instaura un nuevo derecho electoral: el de la buena fe y la reducción de las obligaciones partidarias frente al público. El Registro de Organizaciones Políticas tendrá que ser eliminado de nuestro derecho electoral.

Es otro sistema. El creador del nuevo sistema electoral es el JEE de Lima Centro 1. Por encima de la ley, en contra de la justicia y la equidad.

Muertes por “iatrogenia”

La iatrogenia es un estado, enfermedad o afección causada o provocada por los médicos, tratamientos médicos o medicamentos. También puede ser el resultado de tratamientos de otros profesionales vinculados a las ciencias de la salud, como por ejemplo terapeutas, psicólogos , farmacéuticos, enfermeras, dentistas, etc. La afección, enfermedad o muerte iatrogénica puede también ser provocada por las medicinas alternativas.

RECORDANDO A FERNANDO BELAUNDE TERRY

Por: César Hildebrandt
No fui justo con Fernando Belaunde Terry. No fuimos justos. No le perdonamos nada. Y ahora que la política peruana parece a veces un muladar es bueno recordar lo mejor del legado de Belaunde: su probada honradez, su incapacidad total para la rapiña.
Belaunde murió en un departamento de 50,000 dólares que, años atrás, había comprado Violeta Correa, la compañera de toda la vida. Belaunde había vendido su casa de Inca Rípac, en Jesús María, y había hecho lo mismo con su departamento playero en la playa La Honda. Parte de ese dinero se lo había ido gastando en pequeños gustos y con lo que quedó -más la ayuda de algunos accionpopulistas- había accedido a un departamento mesocrático, amoblado sin ninguna demasía. Pero pasada su segunda presidencia, más que octogenario, vendió esa última propiedad, obtuvo por ella 90,000 dólares y repartió ese dinero entre sus tres hijos. Sabía que la muerte lo había empezado a rondar.
Belaunde-Terry
Por esos años, Violeta había recibido una escueta herencia. Con ese dinero unos 50,000 dólares- compró el piso donde ambos vivirían lo que les quedaba de vida y donde ella se moriría porque la muerte siempre es una traición- antes que Belaunde.
Dicen que Belaunde jamás pensó que sobreviviría a quien había sido la mujer que lo sacó de la pena y lo liberó de la sonrisita limeña. Dicen que quedó devastado y que miró la muerte como un modo de reunirse con Violeta. En el entierro de su mujer, el arreglo floral que le dedicó tenía encima una tarjeta sencilla con una sola frase escrita con caracteres de anuncio: ¡Espérame!
De Belaunde se puede decir que no hizo esto y que omitió aquello, que permitió la proximidad de los PPK y las mañas de Ulloa y las representaciones de Rodríguez Pastor. Se puede decir también que la conquista del Perú por los peruanos sonaba a campanario antiguo y a tautología de bandera. Y hasta puede decirse que con Belaunde el arte de cerrar los ojos a la realidad adquirió ribetes de tragicomedia. Le sucedió cuando llamó abigeos a los guerrilleros de los 60 y cuando reincidió en algún adjetivo bandoleril en el momento en que Sendero asomó su sangrienta pezuña.

Instantánea del nuevo presidente de Perú, Fernando Belaunde Terry, durante el desfile de toma de posesión acompañado del Presidente del Gobierno español Adolfo Suárez

Instantánea del nuevo presidente de Perú, Fernando Belaunde Terry, durante el desfile de toma de posesión acompañado del Presidente del Gobierno español Adolfo Suárez


Pero también habría que decir y no se dijo a tiempo, no lo supimos decir a tiempo- que Belaunde reivindicó la serenidad del centro, la naturalidad del justo medio, el pragmatismo tranquilo del sentido común. Porque este hombre de modales pensados y hablares de lavanda jamás fue tentado por ningún extremo. La mesura fue su gran pasión.
Y lo más importante: Belaunde no tocó un centavo del tesoro público, no se hizo rico en la presidencia de la República, no se ensució en contabilidades invisibles ni firmó declaraciones juradas plagadas de mentiras.
Y hoy que la política peruana consagra la impunidad y azuza el saqueo -desde los pollos de un pobre diablo llamado Anaya hasta los negocios de aguas servidas próximos a consumarse en lo de Taboada-, hoy es preciso decirle a los jóvenes que la política de este país supo también de gente decente que llegó al poder sin dinero y salió del poder sin dinero. Sin dinero pero con honor.
Y es bueno que lo escriba un periodista que fue implacable con Fernando Belaunde. Un periodista que hoy extraña a rabiar esa perseverancia en el decoro que hoy agiganta su figura.

Des-Variaciones 2016

cc

Por: Claudia Cisneros

El Perú es el tercer país más vulnerable al Cambio Climático. La variabilidad del clima, los fenómenos naturales extremos se tornan cada vez más impredecibles y la temperatura, los vientos, el retroceso de los glaciares ya vienen generando impactos directos en poblaciones de todo el país, que por no ser Lima, el ombligo de sí misma, debemos persistir en ignorar. Comunidades obligadas a sembrar otros productos a los acostumbrados, dietas que cambian con su subsecuente impacto en la salud nutricional, actividades productivas que ya no rinden, pastos que dejan de crecer para los animales, animales que no engordan, gente que no puede comerse esos animales, agua que escasea para cultivos o que está demasiado contaminada por relaves y pesticidas para el consumo humano. Y el riesgo latente de inundaciones, huaycos, friaje, heladas y demás. Todo eso ya está sucediendo mientras cómodamente seguimos leyendo o escribiendo acerca de las consecuencias del cambio climático en el Perú.

El Perú es el tercer país más vulnerable a la corrupción, extrapolando. La variabilidad del clima político, los fenómenos presidenciales que tenemos que soportar, el retroceso de la ética, los profundos impactos a nivel del suelo y el subsuelo de la hebra orgánica nacional. Y no por ser los limeños, ombligo de sí mismos, debemos ser ciegos ante la descomposición del órgano central del cuerpo país. Comunidades enteras obligadas a votar por los viejos animales embaucadores de siempre o por las nuevas bestias disfrazadas de hierbabuena. Hasta cuánto resistirán los estómagos con tanta gastronomía hiperprocesada, tanta mala política hiperbolizada, hiperhipócrita echándole al bofe por ser el dueño del país los próximos 5 años. ¿A dónde los nuevos pastos? ¿A dónde las aguas limpias? ¿A dónde se han ido todos los que alguna vez fueron o los que podrían ser? Estamos inundados, huaycos de extrema pobreza ética; mientras yo escribo y tú lees, Acuña seguirá mintiendo con alevosía, Guzmán contradiciéndose con esmero y los viejos embaucadores de siempre, García y el nuevo-mismo fujimorismo de Keiko, aferrándose a sus viejas prácticas, disfrazándolas de sonrisas, trajes típicos y discursos calculados con la ambición única de hacerse del poder de una nación que prometen volvernos a dejar en varias formas de ruina.

El Perú es el primer país más vulnerable a los carroñeros nacionales y extranjeros (Kuczynski), me cito para no plagiarme. Unas llegan de México chorreando sangre indígena de Bagua desde hace 7 años (Mercedes Aráoz), otros vuelven de la cripta y de sus propias encriptadas mentiras (Toledo). Hay los carroñeros, enormes ombligos de sí mismos (García) que exudan angurria y desprecio desde la cuenca misma de sus entrañas corrompidas, torrentes tóxicos de aguas servidas que violentan el suelo y subsuelo geo-social a través de una red oscura de drenajes y pendientes que atraviesan todo el sistema judicial, que devuelve sus armas a la escoria del penal, narcos y asaltantes engordando en su camal, animales que se comen a otros animales, a los de buen vivir. Carroñero mayor, desde su hiperinflación, masacre penal, masacre nativa, masacre colosal. Toda una vida de mal arado para cosecharnos, desprevenidos. Pero hay los carroñeros estacionales, no les gusta trabajar, aparecen cada 5 años a reclamar víctimas de su legado (Keiko). Sonrisa educada en el campo (de concentración) de su padre. Esconde mueca atravesada en el paraje desértico donde los muertos que “menos-mataron” están apilados para siempre y sin descanso por la permanente negación de la verdad del cambio climático y de los delitos que pudren a su imagen y semejanza en la Diroes.

El Perú ya no soporta los dos grados de elevación de temperatura pronosticados. El agujero en la capa de ozono y en la chalina verde de Villarán sufre de estrés hídrico pos-traumático con aridez ética debido a la urrestización defensiva de las barreras de derechos y los diques implosionados por el asesinato al periodista Bustíos. Nos ahogan los gases de efecto invernadero de los establos de ganado plagiado: Anel Townsend, Marisol Espinoza, Iberico, Lay y Beatriz Merino (otra vez mostrando los dientes blancos al capital, como cuando traicionó a los nativos desde su puesto con aire acondicionado en la Sociedad de Hidrocarburos, colosal cuerpo de emisiones contaminantes de CO2 y lobbies de políticas metano, lluvia ácida para el desarrollo nacional.)

Prevención y mitigación es la única solución: “Se puede considerar la red de cuencas como un fenómeno análogo a una sociedad humana pre-estatal: 1) las personas se interconectan para optimizar el acceso de cada uno a la energía de los recursos, 2) para atenuar la emergencia de la desigualdad de acceso entre ellas, y 3) para que la sociedad entera gaste la energía mínima en mantenerse operativa. Según Rodríguez et al. (2001) los patrones de conectividad en las cuencas que corresponden al capitalismo puro (cada uno por sí mismo) y al socialismo puro (todos iguales) son deficientes en el uso de energía; el sistema óptimo integra la heterogeneidad local con un orden igualitario”, John Earls, físico y antropólogo PUCP. En abril nos cae el diluvio.