“El Perú es la Madre Patria, no España”: Presidente Alan Garcia

El mandatario resaltó que el Perú ´es un país centralización´ del cual se han desprendido otras naciones como Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, y hasta Argentina.

“El Perú es un país centralización porque de el se han desprendido otros países, por tanto es la madre patria de America Latina y no España”, sostuvo, el presidente Alan García.

El mandatario dijo que es una pena que tengan que venir a nuestro país personajes extranjeros como Albert Arnold Gore para decirnos los milagros y la grandeza del Perú.

“De donde salió Bolivia del Perú, de donde salio Ecuador del Perú, de donde salió Colombia del Perú, de donde salió nuestro querido Chile de Perú, y hasta la lejana Argentina con todas sus vanidades europeas también salió de aquí (Perú)”, resaltó.

Incluso, dijo, los mapas de 1600 se videncia que una “partecita” de Sudamérica era el imperio brasilero y todo lo demás dice Perú, “es decir, antes Sudamérica se llamaba Perú y ese es el orgullo que tengo yo”.

En ese sentido, dijo que como no vamos a tener el orgullo de ser una raza y una cultura central del mundo, la cual ha sido envidiada hasta por Europa por su riqueza inmensa durante el siglo 17.

Elecciones Perú: Apesta a lo peor


Por César Hildebrandt

Ahora ya se sabe: quien puso nuevas reglas para que la ONPE tuviera que observar las 8 300 actas que llegó a observar, fue el Jurado Nacional de Elecciones, ese bastión que García considera suyo y que muchos tememos que, en efecto, haya sido impregnado de alanismo.

Secuestrar más de una cuarta parte de las actas (exactamente el 26%) para su conteo posterior y esmerarse para que esas actas pertenezcan, en el 75 por ciento de los casos, a distritos populares donde la Villarán ganó, es algo digno de sospecha.

Tendríamos que haber sufrido una severa lobotomía, como la que parecen haber experimentado algunos asesores de la Villarán, para no dudar de la limpieza de un proceso en el que un millón y medio de seis millones de votos son puestos en cuarentena.

Si nos gobernara Santa Rosa de Lima, diríamos, por supuesto, que todo se debe a la confusión de los miembros de mesa, la poca preparación o la mera ausencia de muchos personeros de Fuerza Social y la pericia de los representantes del PPC instruidos por sus más avezados abogados.

Pero no es así. Porque ocurre que el 27 de agosto del 2010 el Jurado Nacional de Elecciones cambió las reglas de juego en cuanto a las mesas observables y, en nombre de los intereses el translúcido doctor García, pateó el tablero.

Y esto encaja perfectamente con una cadena de hechos que empieza por la intervención sin pudor de García en el proceso electoral. Intervención que alcanzó cotas de escándalo cuando, en plena votación, faltando cuatro horas para el cierre de las mesas, se atrevió a decir que los apristas debían votar “por la continuidad de las obras realizadas en el municipio”.

Era el mismo García que, en marzo del 2009, ante una platea de mandamases y banqueros latinoamericanos, había soltado estas palabras: “En Perú, el Presidente tiene un poder. No puede hacer Presidente al que él quisiera, pero sí puede evitar que sea Presidente quien él no quiera”.

Esta declaración mafiosa revela hasta qué punto Alan García considera a la democracia una estafa y fue el anuncio de lo que puede estar sucediendo en estos momentos. Y García sabe muy bien de qué habla porque en el 2006 fueron sus personeros-langostas quienes le quitaron a Lourdes Flores los 61 000 votos que decidieron el pase a la segunda vuelta.

“Aquí no va a pasar nada, no se va a mover nada”, dijo García en marzo del 2009. Y añadió: “De manera que puedo garantizarles a todos los que quieran traer un centavo a este país que está garantizado por la estabilidad política que va a tener Perú en los próximos diez años. Esta es mi contribución a largo plazo…”

Cerrarle el paso a Susana Villarán por la vía de los hechos era, pues, una consigna que este Bonaparte sin batallas pero sí con huídas se había impuesto. Porque, según él, ofende al sistema todo aquello que pueda ser tibiamente cuestionador, vagamente insumiso, relativamente desafecto. García quiere a su alrededor ovejas apristas que se hagan la pichi cuando él levanta la voz.

El 27 de agosto del 2010, el día en que el Jurado Nacional de Elecciones publicó el nuevo reglamento para observar actas de sufragio, la señora Villarán ya tenía 22 por ciento de intención de voto y tendía a crecer, de un modo imparable, en cada sondeo. De modo que es perfectamente posible que, ante la inminencia de una victoria maldita para los intereses “del sistema”, García y el Jurado Nacional de Elecciones hayan perpetrado la Resolución 1717-2010 JNE, publicada 36 días antes de las elecciones en el diario oficial El Peruano.

La Resolución en cuestión modifica y amplía los motivos para observar las actas electorales. Y su sombría y premeditada tardanza obligó a la ONPE a instruir, a toda prisa y contra el tiempo, a sus coordinadores. Esto explica en gran medida el porqué del enorme número de actas observadas.

La norma del Jurado Nacional de Elecciones se regocija advirtiendo: “El acta observada con grafías, signos y caracteres ilegibles, sin datos, incompleta o con error material no será ingresada a la contabilización de votos, hasta que el Jurado Electoral Especial resuelva levantando las observaciones”. (Y “error material” puede ser cualquier cosa).

Por eso es que el miércoles pasado la pobre señora Chu, que no dijo nada de pura timidez o porque había sido discretamente advertida, tuvo que salir a declarar, ante el cargamontón y los justos reclamos, que la ONPE sólo había acatado las disposiciones del Jurado. Eso, claro, no exime a la ONPE de la vergüenza.

Las elecciones mediáticamente más sucias de los últimos años han tenido quizás el desenlace que se merecían: un zafarrancho de ineptitudes, números y porcentajes puestos en duda, candidata derrotada que bailaba alegrísima y candidata ganadora que balbuceaba por la mañana algo que por la noche contradecía mientras algunos de sus voceros se esmeraban en ser patéticos.

Que no crea la señora Villarán que por decir que está dispuesta a coordinar todo con García la piratería electoral la va a perdonar. Que no crea el señor Zegarra, su jefe de campaña, que por decir que la señorita Chu le merece toda su confianza se librará, al final y si todo esto persiste, de las ablaciones del Jurado. Sería bueno que la señora Villarán entendiera, además, que cientos de miles de votos por ella obtenidos provienen de gente que la quisiera más firme y menos parecida a la chica del arcoiris que a veces pretende ser. Su compromiso con una izquierda abierta y democrática le tendría que exigir una conducta distinta a la de la gente que ha combatido y que la trató de asesinar moralmente. Y la verdad es que algunas de sus últimas declaraciones parecen dictadas por lo más trémulo de su equipo asesor.

Respecto de Lourdes Flores, qué espantosa decepción. Si algo había tenido esta amable mujer era un claro instinto del ridículo, una cierta estética para el gesto. Verla bailar como achorada junto a un rumiante vestido de lentejuelas el mismo día en que la declaraban provisionalmente derrotada (por nueve décimas, es cierto, pero derrotada al fin) ha sido un espectáculo perturbador. Maliciosamente perturbador. Porque esa alegría de marquesina parecía venir del futuro, de las mesas que variarán las cifras, de las actas que revisarán en el Jurado, de las restas convenientes y de las sumas no teológicas de la cumbiamba que amenaza venir.

Lourdes Flores no es que pierda. Es que no puede ganar. Tiene un ángel de la guarda invertido que la conduce, por lo general, a las malas juntas, los eslóganes vacíos y los asesores aprovechados. Pero tiene, sobre todo, un verbo antiguo y florido, una oratoria de club escolar, una laringe bedoyista que emite frases redondas que no quieren decir nada. El problema de Lourdes son sus padres. El biológico metió la pata de un modo histórico. El político y putativo, el muy venerable don Luis Bedoya, la ha marcado con su pico de oro y el fraseo de cuando los almanaques lucían a Ava Gardner. El día en que fue ella -abogada feroz, brillante y precisa-, el día del debate, fue su mejor día. Pero ya era tarde. El PPC y sus bufetes de vivazos a tanto la minuta le habían construído una nueva derrota. Ojalá sea la última.

Elecciones Perú: Percy Medina,“El conteo de votos es muy engorroso”

Para el secretario técnico de Transparencia, la demora “no es normal” y “genera suspicacias”

El secretario técnico de la Asociación Civil Transparencia, Percy Medina, sugirió una discusión a fondo sobre la actual legislación electoral a fin de hacer reformas que permitan simplificar el actual sistema de revisión y conteo de votos, “que es demasiado engorroso”.

“Esta demora [en la entrega de resultados electorales] no es normal… Esto origina suspicacias”, comentó Medina.

Entre las reformas planteadas, sugiere un reajuste al calendario electoral a fin de que los ciudadanos tengan más tiempo para conocer a sus candidatos y propuestas. También sugirió hallar un mecanismo más simplificado en el conteo de votos.

Uno de los grandes problemas que tiene una oficina descentralizada de procesos electorales (ODPE) para tener cifras consolidadas más oportunas y completas de las actas electorales son las observaciones hechas a estas y que deberán resolverse en cada jurado electoral especial (JEE).

Sobre el voto electrónico, Medina dijo que si bien este garantiza rapidez, es necesario que exista un clima de confianza entre los electores a fin de que estén convencidos de que este sistema garantizará su voto.

Vargas Llosa y el Premio Nobel que dedicó a su país: “Yo soy el Perú”

Pese a que los diarios españoles se refieren a él como “hispano-peruano”, el escritor reconoció sus orígenes tras ser galardonado por la Academia Sueca

Mientras que la prensa ibérica aún no se pone de acuerdo respecto a su nacionalidad y se refiere a al ganador del Premio Nobel Mario Vargas Llosa como “hispano-peruano” y “peruano”, el escritor ha sabido reconocer el gesto del país europeo de haberle otorgado la naturalización, pero también se ha referido el escritor ganador del Premio Nobel a su presencia en las letras peruanas con una frase contundente. “El Perú soy yo”.

De hecho, la frase completa de MVLL es un golpe directo a los que alguna vez lo criticaron: “El Perú soy yo aunque a algunos no les guste, (Alberto) Fujimori no me quería reconocer como peruano, lo que yo escribo es el Perú también”, señaló el escritor en plena conferencia de prensa en la sede neoyorquina del Instituto Cervantes.

Vargas Llosa ha señalado que “España se ha vuelto un país mío”, con lo que agradeció también el gesto del estado ibérico de otorgarle la ciudadanía e incluso, según el canal de noticias Cuatro, MVLL tuvo más frases dedicadas a su nacionalidad: “España me reconoció la nacionalidad y eso me salvó de convertirme en un paria”, dijo.

Como se recuerda, el escritor adquirió la nacionalidad española el 2 de julio de 1993 en mérito a “su plena integración en la cultura y costumbres españolas” casi un mes después de que el diario “ABC” de España informara que el gobierno de Alberto Fujimori pretendía quitarle la nacionalidad peruana.

“El Congreso de Fujimori estudiará otra vez retirar la ciudadanía a Mario Vargas Llosa”, tituló el diario español el 28 de abril de ese año luego de que el autor criticara en “El Pez en el Agua” al régimen del ex mandatario y solicitara suspender “toda ayuda internacional al Perú como medio de presión para el retorno de la democracia”, según declaraciones de Álvaro Vargas Llosa en esa época.

Ángel Hugo Pilares

En 1990 Mario Vargas Llosa, hoy premio Nobel de Literatura, vio cómo se diluían sus sueños de ser presidente del Perú a manos de un desconocido ingeniero agrónomo

wwsynthesis: Una gran alegria por el galardón que enaltece a nuestra patria Don Mario, y a la vez una enorme tristeza por el gran presidente que perdió el Perú; quienes ayudaron a este infame designio aun permanecen usufructuando de sus malas obras…

20 años después: Fujimori en la cárcel y Vargas Llosa en el parnaso de la literatura universal
Jueves 07 de octubre de 2010

Han pasado veinte años desde que un casi desconocido ingeniero agrónomo, rector de la universidad Agraria La Molina, irrumpió en el escenario político nacional para derrotar en las urnas al más laureado novelista peruano de todos los tiempos.

Mario Vargas Llosa, que lideraba un frente de derechas -el Fredemo, que incluía al PPC y a Acción Popular-, fue derrotado en segunda vuelta con más del 60 por ciento de los votos por el ‘chinito’ Alberto Fujimori, quien recibió el apoyo implícito del partido de gobierno de ese entonces –el Apra, con Alan García a la cabeza- y de los grupos políticos de izquierda que hicieron causa común en contra del autor de ‘La Casa Verde’.

Desde ese entonces, las diferencias entre Vargas Llosa y Fujimori han sido insalvables, desde los puntos de vista político, doctrinarios y, sobre todo, éticos. Fue MVLL quien denunció los arrebatos autoritarios de Fujimori y calificó de “inútilmente perniciosa” a la Organización de Estados Americanos (OEA), que avaló el autogolpe que Fujimori impuso en abril de 1992. El régimen de Fujimori, por su parte, no perdió oportunidad en demonizar al escritor y hasta llegó a calificarlo de traidor a la patria cuando adoptó la nacionalidad española en julio de 1993.

Fujimontecinismo: El monstruo de dos cabezas

Fue Vargas Llosa, también, quien denunció a la comunidad internacional el poder en la sombra que ejercía Vladimiro Montesinos y el fraude orquestado en las elecciones del 2000. Ya en los estertores de la dictadura, realizó lo que muchos consideran un vaticinio: aseguró que Fujimori se iba a refugiar en su nacionalidad japonesa –negada por la oficialidad- para evitar ser juzgado en el Perú, pero que la misma suerte no correría el asesor Montesinos.

Solo meses después, Fujimori se refugiaba en Japón y renunciaba a la presidencia vía fax agobiado por los escándalos de corrupción que día a día revelaba la prensa. Montesinos fugó a Panamá, pero pocos días después fue capturado y luego encarcelado en la Base Naval.

El desconocido Fujimori, quien truncó hace 20 años los sueños políticos del más galardonado intelectual peruano, está hoy encerrado en la cárcel, condenado a un cuarto de siglo de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción. Vargas Llosa, quien no se cansó de denunciarlo, es el flamante premio Nobel de Literatura 2010. Justicia poética, que le dicen.
Por Luigi Faura

Mario Vargas Llosa gana el Premio Nobel de Literatura

El escritor peruano obtiene el Nobel de Literatura por su “Cartografía del Poder”

Estocolmo.- El escritor peruano Mario Vargas Llosa ganó hoy el Premio Nobel de Literatura 2010 por su “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”, según la explicación de la Academia Sueca.
Mario Vargas Llosa, un Nobel de obra rica e innovadora
El idioma español recupera el Nobel de Literatura 20 años después
La editora alemana entusiasmada por la “maravillosa decisión” del jurado: Vargas Llosa gana el Nobel de Literatura 2010.
El autor de “La ciudad de los perros”, nacido en 1936 en Arequipa (Perú) y que también tiene la nacionalidad española, en las quinielas de los favoritos de los Nobel desde hacía años, es el primer escritor latinoamericano ganador del Nobel de Literatura desde el mexicano Octavio Paz, en 1990.

En una primera declaración, transmitida por el presidente del jurado del Nobel de Literatura, Peter Englund, Vargas Llosa dijo sentirse “muy conmovido y entusiasmado” por el galardón.


El escritor está en Nueva York, donde da clases en la Universidad de Princeton.

“Se había levantado a las cinco de la mañana para presentar una clase, cuando recibió nuestra llamada a las siete menos cuarto, mientras trabajaba intensamente”, dijo Englund.

Vargas Llosa acudirá a la ceremonia de entrega del galardón el 10 de diciembre, en Estocolmo, y de acuerdo a la tradición de los galardones será el encargado de pronunciar el discurso en nombre de todos los premiados, a excepción del de la Paz, que se celebra en un acto paralelo, en Oslo.

El Nobel de Literatura está dotado con 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros o 1,5 millones de dólares) y, como el resto de estos premios, se entrega el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel.

El anuncio de hoy precede al del correspondiente a la Paz, el más esperado y prestigioso junto al de Literatura en la ronda de los Nobel, se dará a conocer mañana en Oslo.

En los días pasados se dieron a conocer los correspondientes al ámbito científico, empezando por el de Medicina, el lunes, para el británico Robert G. Edwards; al que siguió el de Física, el martes, compartido por los rusos Andre Geim y Konstantin Novoselov.

Ayer, miércoles, correspondió el turno al de Química, que recayó en el estadounidense Richard Heck y los japoneses Ei-ichi Negishi y Akira Suzuki.

La ronda de anuncios se cerrará el lunes próximo, en que se comunicará el de Economía