Flavio Briatore contrae Covid y hallan 63 casos en el club “Billionaire”

El empresario y  magnate de la Fórmula 1 Flavio Briatore, de 70 años, contrajo  el coronavirus y se encuentra ingresado en el hospital San Raffaelle de Milán, en condiciones graves, según la prensa italiana.

Briatore “no está” en una unidad de cuidados intensivos, señalan los medios citando a fuentes de su entorno, y ha sido hospitalizado por una pulmonía tras dar positivo al Covid.

La hospitalización de Briatore se produce cuando trascendió que se registraron 63 casos positivos al Covid en el club Billionarie de Porto Cervo, un exclusivo local nocturno de su propiedad en la costa Esmeralda de Cerdeña.

El que fuera director deportivo del equipo Renault de Fórmula 1 y antes de Benetton Formula, había criticado las últimas semanas a las autoridades italianas por imponer restricciones al ocio nocturno.

“Incapaces en el Gobierno. El virus no sale de marcha solo de noche”, llegó a decir.

Según informó hoy el diario “L’Unione Sarda-“, en la noche del lunes se confirmaron 52 positivos más entre los empleados tras conocerse los resultados de las pruebas de detección efectuadas los últimos días.

El Billionaire había cerrado el pasado 17 de agosto, en medio de un enfrentamiento entre el ex director del equipo Renault de Fórmula 1 y el alcalde de la localidad de Arzachena, que había emitido varias órdenes restrictivas en la lucha contra el coronavirus, entre ellas el cese de la música a medianoche para impedir el baile.

Briatore, muy crítico contra estas restricciones, decidió entonces cerrar, acusando a las autoridades de querer convertir al ocio nocturno en el “chivo expiatorio” de la pandemia de Covid.

Glamoure en el Billionaire Club

Casi al mismo tiempo, se informó de que en este club de Porto Cervo un empleado había dado positivo. Poco después la cifra aumentaba a once, mientras los más de 50 empleados del local se ponían en autoislamiento en sus domicilios.

Ahora, el resto de los tests ha arrojado 52 positivos más entre la plantilla.

La discoteca-restaurante Billionaire en Porto Cervo fue abierta en 1998 por Briatore y es uno de los lugares favoritos de millonarios, futbolistas y de la jet set.

El Billionaire Club tiene sucursales en Montecarlo, Dubai y Marbella.

George Soros: Controvertido mllonario cumple 90 años

Declarado  enemigo público de algunos nacionalismos y la ultraderecha

Complots para llenar Europa de inmigrantes, para derribar Gobiernos, para crear una histeria climática. George Soros, judío, millonario, especulador y filántropo, cumple este jueves 90 años como el enemigo público número uno de la extrema derecha y algunos ultranacionalismos en todo el mundo.

George Soros, nacido en Budapest el 12 de agosto de 1930, es señalado por líderes y partidos de esas ideologías como un personaje poderoso y malvado, que manipula desde las sombras a través de una red de siniestras ONG y fundaciones gracias a su enorme fortuna.Desde hace una década, esa narrativa presenta al multimillonario como alguien que salta sobre la soberanía popular y pretende minar la legitimidad de los lideres elegidos democráticamente, explica Péter Krekó, director del Instituto Political Capital y experto en teorías de la conspiración y populismo.

De Salvini a Erdogan

Así, mientras el líder ultra italiano Matteo Salvini lo acusa de fomentar la inmigración ilegal; Nigel Farage, dirigente pro brexit británico afirma que busca cambiar la estructura demográfica de Europa; y el presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, de estar tras las protestas contra su Gobierno.

Y en las redes sociales abundan incluso las teorías de que es quien financia a la activista contra la crisis climática Greta Thunberg, e incluso la afirmación, falsa, de que es su abuelo.

“En Europa Central y del Este, las ideas anti-Soros fueron presentadas principalmente por líderes autoritarios como el bielorruso, Aleksandr Lukashenko, o el ucraniano, Víktor Yanukóvich, que no están de acuerdo con su ideas democratizadoras”, dice Krekó.

Esos líderes ven a Soros como un agente en complots estadounidenses para derribarlos, en revueltas como la Revolución Naranja que echó del poder en 2004 a Yanukóvich, o las fracasadas protestas de 2006 contra Lukashenko.

Pero también círculos ultras en Estados Unidos, sectores del Partido Republicano y medios conservadores como la emisora Fox, han señalado a Soros como un financiero manipulador.

Se le ha responsabilizado, por ejemplo, de las marchas de inmigrantes centroamericanos hacia la frontera estadounidense, o de tratar de imponer una agenda política de ultraizquierda.

Especulador y filántropo

Soros sobrevivió al Holocausto nazi y en 1947 huyó de la dictadura comunista húngara. Se instaló en el Reino Unido y luego en Estados Unidos, donde su actividad como especulador financiero le creo mala fama y le proporcionó una enorme fortuna, estimada actualmente en unos 7.300 millones de euros (8.600 millones de dólares).

Pero al tiempo que se enriquecía, inició su actividad de filántropo, apoyando y divulgando la idea de la “sociedad abierta” del filósofo Karl Popper, basada en la tolerancia y transparencia.

En 1993 canalizó ese pensamiento a través de la creación de la Open Society Foundations (OSF), que financia ONG de derechos humanos, a medios independientes y proyectos educativos y sociales.

Origen del odio

Si hay un lugar donde el discurso contra Soros copa el mensaje político y donde el millonario es el centro de todos los ataques, es justamente Hungría, su país natal.

El primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, inició su carrera como un político liberal, que defendía ideas muy parecidas a las de Soros.

De hecho, pudo estudiar en Inglaterra en 1989 gracias a una beca de Soros que apoyaba la lucha contra el entonces régimen comunista.

Aunque no fue el primero, el ex primer ministro macedonio Nikola Gruevski usó el lema “Stop Soros” ya en 2017, Orbán es quien lo ha convertido en el principal eje de su política.

El enemigo de Orbán

Tras la crisis migratoria de 2015 y 2016, cuando centenares de miles de refugiados cruzaron Hungría para llegar a países de Europa Occidental, el Gobierno húngaro comenzó a hablar de un supuesto complot de Soros para traer a Europa a millones de inmigrantes.

Pocos después, en julio de 2017, Orbán lanzó una campaña institucional acusando a Soros de ser un peligro para el país.

“Cuando Orbán luchaba contra los medios y las ONG críticas, contra la oposición y contra la Unión Europea, reunió a todos bajo el mismo paraguas de Soros”, añade Krekó.

Construir un enemigo

Toda esta estrategia tiene su origen en Arthur Finkelstein y George Birnbaum, dos asesores contratados por Orbán para que le ayudaran en la campaña electoral de 2014, después de que Benjamin Netanjahu, primer ministro israelí y también crítico con el empresario, le recomendara sus servicios.

Aunque Soros no fue entonces tema de campaña, Finkelstein y Birnbaum diseñaron la construcción de un enemigo político a quien culpar de todo que tanto rédito electoral le ha dado a Orbán.

La lucha de Orbán contra Soros culminó en 2018, cuando primero en mayo la OSF se retiró de Hungría debido a que, tras años de hostigamiento por parte del Gobierno, ya no podía garantizar la seguridad de sus proyectos y de sus empleados.

Ese mismo año la Universidad Centroeuropea (CEU), fundada en 1991 por Soros, anunció el traslado de gran parte de sus actividades de Budapest a Viena, ante los ataques políticos y legales de Orbán.

Prejuicios antisemitas

Que Netanjahu, Finkelstein y Birnbaum sean también judíos es llamativo, toda vez que los ataques a Soros se asientan en prejuicios y estereotipos antisemitas, como el del usurero y el complot judío en la sombra para controlar el mundo.

“Una investigación nuestra demostró que quienes creen en la conspiración internacional judía, creen más en esa propaganda sobre Soros”, confirma Krekó, que matiza que no todas las campañas contra Soros tienen ese fundamento antisemita.

Marcelo Nagy

Dióxido de Cloro alternativa contra el Covid 19

Hoy se llevara a cabo en el Perú el Primer Foro Internacional 2020 sobre el Dióxido de Cloro como  una medicina efectiva contra el Virus devastador Covid 19, donde  se mostraran las pruebas científicas de la bondad de esta sustancia mediante una exposición profesional detallada,  como la presentación de resultados clínicos en seres humanos, 15 especialistas del mundo científico, médicos y biólogos entre otros profesionales, tendrán  a cargo las respectivas exposiciones.

Dióxido de Cloro de PH neutro contra el Covid 19

Andreas Kalcker es un investigador, que de forma circunstancial descubrió la bondad de esta sustancia que lo curo de la malaria, hace 12 años; aclara en la siguiente entrevista, que el Dióxido de Cloro nada tiene que ver con la lejía u otros productos similares, como se esta tratando de confundir. La controversia no tiene una base concreta, no hay un solo caso probado acerca del daño que podría causar o que haya causado el beberla diluida en agua, bajo estrictas cantidades, mas bien existen innumerables casos comprobados de personas sanadas,incluyendo a médicos y enfermeras.

Kalcker no busca rentabilizar su descubrimiento, tampoco negociar las patentes,  sino mas bien  ponerlo al servicio de la humanidad, y que las personas puedan tener acceso de forma gratuita y libre a esta sustancia. Escuchenlo

Perú: Los muertos hablan

En las batallas hay muertos y heridos. Siempre ha sido así. Ocultar en el anonimato las cenizas de los caídos en el enfrentamiento es una afrenta a los que ya partieron y sus familiares. El sub registro , denunciado hace tres meses por la prensa internacional, empieza a ser admitido.Hoy en Perú, los muertos hablan.

Covid 19: Perú lamenta el deceso de más de 50 periodistas

Por: Consuelo Ferrer

El 4 de junio, fue la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la que levantó la voz de alarma. “La CIDH expresa preocupación por el fallecimiento de al menos veinte periodistas habiendo contraído COVID-19. Muchos de ellos se habrían contagiado al constatar e informar la situación de la pandemia en el país, sin protección adecuada”, informó el organismo a través de Twitter. Las palabras fueron acompañadas por una bandera de Perú.

Habían pasado 80 días desde que el 16 de marzo se decretó cuarentena en el país y 90 desde que se confirmó el primer caso de COVID-19. Cuando se cumplieron 100 días desde el inicio de la emergencia, la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) contabilizaba 37 periodistas fallecidos por causa del virus. Al viernes 24 de julio, el número de decesos ascendió a 58 y se registran además 212 periodistas que se han contagiado. También hay 35 que han fallecido por otros motivos de salud que no pudieron ser atendidos producto de la demanda que presentaba el sistema hospitalario.

Homenaje de los trabajadores de la prensa peruana, en memoria de los periodistas fallecidos por la pandemia, en Lima. Foto: Hugo Curotto

“A todo el mundo le sorprenden las cifras de Perú”, cuenta la vicepresidenta de la Federación Internacional de Periodistas y secretaria general de la ANP, Zuliana Lainez. “Para nosotros, la cifra se explica por el altísimo grado de precarización que tiene la profesión en este país. En el gremio siempre hemos hablado de esto hacia adentro, pero creo que es primera vez que hacia fuera la ciudadanía se da cuenta de que un periodista, especialmente en regiones, está realmente desprotegido. En 20 años de carrera no he visto nunca escenas como las de esta pandemia”, dice

Protocolos de seguridad para freelancers que cubren el COVID-19

Lainez cita un ejemplo: la muerte de un periodista freelance en la ciudad de Ica. Como la demanda por cremaciones ya estaba desbordada, la familia optó por darle sepultura. “La muerte llegó en medio de una situación económica súper precaria. Los colegas tuvieron que hacer una colecta para que pudiera ser enterrado. Creo que eso es lo más trágico que puedes ver en medio de una situación desbordante: que como periodista no tengas posibilidad de tener siquiera un seguro para que, al menos, en este tipo de situaciones exista esa cobertura”, cuenta.

Entre los fallecidos se cuentan reporteros de más de 70 años que murieron en plena actividad profesional. “Mucha gente se preguntaba qué hacía alguien de 70 años reporteando en la calle, y es porque aquí no hay una ley que le pueda garantizar pensiones a estos periodistas. Por el nivel de precarización, estos compañeros viven del día a día. Es imposible aportar al sistema público de pensiones y menos a las aseguradoras de los fondos privados. Están condenados a trabajar hasta el última día”, repasa Lainez.

La situación es más aguda al alejarse de Lima. “En regiones, el 80% de los periodistas que ejercen como tales son trabajadores independientes”, dice. “Cuando hablas con la familia de colegas como este y preguntas dónde pudo haberse contagiado, es muy fuerte que te digan que estuvo cubriendo información en los hospitales hasta una semana antes de tener molestias. Ahí es donde te das cuenta de que toda esta situación responde a esa precarización”.

Reportear desprotegidos

En su mayoría, los periodistas que trabajan en regiones lo hacen concesionando espacios en la radio o la televisión, o editando un periódico independiente. “Ellos mismos van a buscar sus noticias, entonces se han expuesto de una manera inadecuada al problema del coronavirus”, detalla el director de Asuntos Profesionales del Colegio de Periodistas de Lima, Fernando Obregón. “Desde el primer momento observamos que no estaban cumpliendo con las prácticas sanitarias necesarias: muchos salían a reportear sin máscaras, desprotegidos”, relata. Al inicio de la pandemia, encontrar equipos de protección personal en un comercio era casi imposible.

Lainez confirma este escenario. “Los periodistas empezaron a cubrir lo que pasaba en hospitales, mercados y bancos con mascarillas caseras. Se ponían un trapo que no representa ningún tipo de barrera, ni mínima, para enfrentarse a un foco infeccioso, y por eso se han contagiado. Eso es bien claro en lugares donde el virus ha estado muy potente”, cuenta. Es lo que sucede en Iquitos, una localidad en medio de la selva peruana, donde han fallecido seis comunicadores.

“El problema es que un periodista que esté infectado, por el tema de que comparte el mismo espacio con sus colegas o que a veces se movilizan en los mismos autos, contagia a todo el bloque”, dice. En Puerto Maldonado, en la frontera con Brasil, se comprobó: se le hizo una prueba rápida a 18 reporteros que cubrían lo que pasaba en la calle. De ellos, 16 dieron positivo a anticuerpos de COVID-19. Portaron el virus de manera asintomática

Los retos que enfrenta la prensa en Colombia durante la pandemia

Para la ANP la causa es clara: al ser trabajadores independientes, no existe una empresa periodística a la cual exigirle elementos de protección personal. “La mascarilla casera puede dar sensación de protección, pero no te protege”, recalca. En los grandes medios, en tanto, los equipos de protección demoraron cerca de cuatro semanas en estar disponibles. “Eso está superado ahora, pero tardaron demasiado”, opina.

Las consecuencias están a la vista. Para el Colegio de Periodistas de Lima, que incluye en su conteo a trabajadores de medios que no tengan la profesión de periodista, como jefes de impresión y camarógrafos, los fallecidos en pandemia han sido 74. El impacto emocional ha sido tal que la organización gremial dedicó la edición de junio de su revista mensual “Periodistas” en honor a los comunicadores fallecidos.

“Como suele ocurrir en los conflictos bélicos, los periodistas, con escasos recursos, pero gran convicción, se alistaron en primera fila del frente de batalla”, se lee en las páginas de la revista. “Nuestra profesión ha pagado un enorme tributo en su noble y heroica misión de informar a la sociedad lo que aquí está ocurriendo”.

 

Covid 19: Moderna Inc. cobraría entre 50 y 60 dólares por su vacuna

Moderna Inc planea que el precio de la vacuna que desarrolla contra el coronavirus sea 50 a 60 dólares (equivalente a entre 42 y 51 euros), una cifra mayor que lo que otros fabricantes de vacunas han acordado cobrar a los gobiernos, informó Financial Times el martes citando fuentes con conocimiento del tema. El precio se aplicaría a Estados Unidos y otros países de altos ingresos, según ese mismo medio.

Un portavoz de Moderna dijo que la compañía estaba en conversaciones con los gobiernos sobre el suministro potencial de la vacuna ARNm-1273, pero no dio detalles sobre los precios “dada la naturaleza confidencial de las discusiones y contratos”.

El precio propuesto de Moderna de 50 a 60 dólares por tratamiento, o 25 a 30 dólares por dosis, es más alto que el divulgado por Pfizer Inc y su socio alemán BioNTech en un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, que es de 39 dólares por tratamiento o 19,50 dólares por dosis.

Pfizer, Moderna y Merck & Co han dicho que planean obtener ganancias de sus vacunas, mientras que algunos fabricantes de medicamentos, incluidos Johnson & Johnson, han anunciado que sus vacunas serán sin fines de lucro

España Covid 19: ¿Qué ha fallado para que  regrese con fuerza?

 

Los nuevos rebrotes en España confirman la transmisión comunitaria y vuelven a poner al país a la cabeza de los focos de contagio | datos Our world in data

Lo que hace tan solo unas semanas se catalogaba como el milagro español en detener el avance de la Covid19, ha terminado desinflándose de manera estrepitosa en cuestión de días. Los numerosos rebrotes que se extienden por todo el territorio han dejado 6.361 nuevos infectados en un solo fin de semana, mientras los países vecinos empiezan a preparar sus fronteras y algunos ya exigen una cuarentena de dos semanas a todos aquellos que regresen a sus países desde España. Nuestro país vuelve a tener transmisión comunitaria, y todo el esfuerzo realizado durante el confinamiento puede verse amenazado por un virus al que hemos dejado regresar.

¿Qué ha ocurrido? Al contrario que en los inicios de la pandemia donde todo era confusión y dudas, en esta ocasión las causas son muy claras, se conocían desde hace meses, se anunciaron… y simplemente no se han cumplido. Nos vemos nuevamente en aprietos por dos razones fundamentales y bastante fáciles de entender: prisas y pésima gestión. Normalmente estos dos elementos suelen ir juntos, las prisas conducen a una mala gestión, y los malos gestores siempre suelen tener prisa. Aun así, analizaremos con más profundidad los enormes errores cometidos por las diferentes autoridades responsables que, en este caso, son casi todas.

1) Estaba claro lo que había que hacer… pero nadie lo hizo

Las excusas, y las oiremos de todo tipo por todas partes, ya no valen. En esta misma sección de Yahoo Ciencia lo advertíamos de manera rotunda: “No hemos llegado al pico de la primera, y no estamos preparados para una segunda oleada”. En esta ocasión no había dudas, los expertos lo dejaban claro en cada intervención posible en todos los medios y las cifras globales de contagiados seguían ascendiendo y batiendo récords de contagiados un día tras otro. El virus seguía ahí y demasiados responsables, con demasiadas cosas en la cabeza, se dejaron llevar pensando que una pandemia se va ella solita cuando le soplas un poco.

Las fases marcadas para la desescalada funcionaron al principio, contuvieron la transmisión del virus y los casos empezaron a descender. Entonces llegaron las prisas. El verano se acercaba, los turistas se podían perder y las comunidades autónomas envidiaban el paso de fase de sus vecinas. Llegan las presiones, las prisas y las exigencias para abrir. Muchas administraciones regionales empiezan a pasar de fase, comienzan la apertura, olvidando y saltándose a la torera todas las precauciones y controles que debían acompañar a esa desescalada.

2) Pasaron olímpicamente de preparar el sistema de rastreo

¿Dónde están los rastreadores que necesitamos ahora? Esta era la pregunta clave que dejábamos hace más de una semana. “Se dijo una y cien veces. Durante las semanas que duró el confinamiento, y mientras se preparaban las diferentes fases para volver a la nueva normalidad, se advirtió repetidamente de que al terminar el estado de alarma iba a resultar vital el desarrollo de un buen sistema de rastreo para los rebrotes que, a buen seguro, irían apareciendo”. Las Comunidades Autónomas que tanto vociferaron para recuperar sus funciones y poder así abrir sus restaurantes, locales y hoteles de cara al verano, eran las responsables de preparar un sistema, rápido y sólido, para localizar posibles contagios, aislarlos e impedir que expandieran el virus.

Ninguno de los responsables autonómicos ha estado a la altura. En esta ocasión no era difícil mantener un buen equilibrio entre recuperar la economía y al mismo tiempo, contratar el personal necesario y dotarlo con los recursos adecuados para esa simple tarea. En serio, no era una tarea excesiva, no hacía falta tener superpoderes, y tampoco era caro: por una décima parte de lo que va a costar un innecesario y costoso hospital para pandemias se podía haber evitado volver a necesitarlo.

Ni siquiera mencionaré la desaparecida App de rastreo porque la vergüenza ajena de este segundo apartado se elevaría hasta cotas difícilmente soportables.

 

¿Rebrotes o inicio de una segunda oleada?

3) Despreciaron al personal médico y sanitario

Mientras escribo estas letras miles y miles de médicos internos residentes (MIR) se manifiestan por toda España. El colectivo que más ha trabajado, que más se ha arriesgado y que más ha sufrido durante los meses más intensos de la pandemia ya está cansado hasta decir basta. Este tercer punto se iba a titular “olvidaron a nuestros médicos y sanitarios”, pero está claro que una actitud continuada durante tanto tiempo no puede deberse a un olvido, se parece mucho más a un desprecio.

El personal médico y sanitario de nuestros hospitales ha pasado de los aplausos de apoyo desde los balcones a verse olvidados y diezmados, a una velocidad warp tan alucinante que haría reclinar de su asiento al capitán de la Enterprise.

Se explicó una y cien veces que debíamos aplanar la curva para no saturar la capacidad de nuestro sistema de salud. Se sabía que, en caso de una segunda oleada, las urgencias y plantas de nuestros hospitales se verían comprometidas de nuevo. La prioridad era reforzar nuestro sistema de salud… ninguno de estos evidentes y repetidos elementos se aseguró.

4) Nos hemos confiado o nos hemos cansado

Hemos visto pasar la primavera desde el claustro emparedado de nuestras ventanas y no queríamos aguantar más. El buen tiempo llegaba, las terrazas, los bares y pubs abrían de nuevo y, es justo reconocerlo, no hemos podido resistir la tentación. Fernando Simón lo explicaba claramente: “un tercio de los rebrotes tienen su origen en el ocio, las discotecas y el ocio, discotecas y las grandes fiestas”. Las reuniones familiares, comprensibles después de tanto tiempo separados, han vuelto y con ellas también los contagios. Los espacios cerrados, con ventilación deficiente, con demasiada gente apelotonada sin distancia de seguridad son los lugares favoritos del virus y, paradójicamente, también de una buena parte de los españoles.

En definitiva, las autoridades responsables no han estado a la altura preparando lo que sabían que debían preparar, y los ciudadanos hemos descuidado las medidas que lograron contener el virus durante el confinamiento. Ninguna administración se salva. El gobierno central ha sido demasiado permisivo y tolerante con las fases, no ha retomado el mando firme cuando ha sido necesario y no ha conseguido anticiparse a lo que sus propios expertos preveían que iba a llegar. Por su parte, las Comunidades Autónomas estuvieron meses exigiendo recuperar sus competencias, vociferando contra los responsables centrales… y cuando las han conseguido, cuando ya están al frente del control, rastreo y fortalecimiento de sus sistemas sanitarios, han fracasado sin ni siquiera haberlo intentado. Por nuestra parte, como ciudadanos, nos hemos dejado llevar por la engañosa euforia de la nueva normalidad, han abierto las puertas y hemos salido en tromba como niños al oír la campana del recreo.

Los países de nuestro entorno, mucho más previsores y contenidos, nos miran de nuevo con recelo. España vuelve a situarse en cabeza nuevamente y ya sabemos cómo puede acabar esto otra vez.

Javier Peláez