Proponen suspender beneficios a Aidesep

Irregularidades fueron halladas en proyectos ejecutados con recursos de la cooperación internacional
Tras someter a fiscalización ocho proyectos de la ONG Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), la Comisión de Infracción y Sanciones de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) recomendó multar, en algunos casos, y en otros suspender temporalmente los beneficios a la mencionada ONG al haber incurrido ésta en faltas graves.
Cabe precisar que las irregularidades fueron halladas en proyectos ejecutados con recursos de la cooperación internacional de fuente oficial durante los años 2006, 2007 y 2008, en los que esta ONG estuvo dirigida por Alberto Pizango.
Entre las irregularidades encontradas se observa que en el proyecto “Mejora de la Autonomía y Seguridad Jurídica de los Territorios de los Pueblos Indígenas de la Cuenca del Río Marañón”, por 103,967.32 euros, financiado por Alternativa Solidaria – Plenty, la supervisión determinó que Aidesep cometió una infracción muy grave, por brindar información falsa.
Se señala además que Aidesep consignó en las declaraciones anuales como fuente financiadora del proyecto en mención a una entidad privada (España Solidaria) en lugar de una fuente oficial, tal como se aprecia en el convenio.
Por este caso la Comisión de Infracción y Sanciones (CIS) de APCI propuso sancionar a Aidesep con la suspensión temporal de beneficios.
Otro caso en el que la CIS propone la suspensión temporal de beneficios a la citada ONG es en el proyecto “Reunión de Sensibilización y Presentación de Protocolo de Investigación de Organizaciones Nacionales y Regionales”, financiado por Unicef, por un monto de 31,106 nuevos soles.
Aquí Aidesep, en las declaraciones anuales 2007 y 2008, no reporta el aporte propio comprometido en el Acuerdo de Apoyo Financiero, consignando información falsa al momento de cumplir con la declaración anual. Esto es considerado una infracción muy grave.
Asimismo en el proyecto “Mujeres Indígenas Amazónicas: Construyendo su Espacio Propio, Segunda Fase”, por 49,500 dólares, financiados por la GTZ, se determinó la existencia de una infracción grave ya que Aidesep no presentó las aclaraciones y la documentación sustentatoria de partes del proyecto requeridas por la APCI.
Otro proyecto en que se propone igual sanción es en el llamado “Pueblos Indígenas Amazónicos Impulsando la Comunicación” financiado por GTZ a un costo de US$ 50 mil. Aquí Aidesep tampoco presentó las aclaraciones y la documentación sustentatoria de partes del proyecto requeridas por la APCI.

Pepe el vivo
Lo que llama a preocupación es el caso que viene. En el proyecto ‘Encuentro de Alcaldes Indígenas Amazónicos’ financiado por la GTZ a un costo de 76 mil 761 nuevos soles, se le imputa a Aidesep el haber ejecutado la totalidad del presupuesto referido a la atención de los participantes del evento (alojamiento, alimentación y pasajes aéreos), sin excluir los gastos de quienes no fueron al evento.
La infracción en este caso, considerada como muy grave, es la de presentar información falsa por lo que la CIS propone sancionar a Aidesep con la suspensión temporal de beneficios.

¿Esto es el Apra?

Por: César Lévano
Director Diario La Primera

El aprismo, desgarrado no por principios, sino por ambiciones personales y de grupo, no tuvo este año ese “recado del corazón del pueblo” que dijo Manuel Seoane en 1946, al celebrar el cumpleaños de Víctor Raúl Haya de la Torre e instaurar el Día de la Fraternidad Aprista.

En vez de eso hubo el viernes una demostración de impostura, cinismo y mentiras. Alan García evocó al mártir Manuel Arévalo, mientras lo custodiaban delincuentes reclutados por él (por García) para la CTP. Mauricio Mulder aseguró que aspiraba a la reelección en la secretaría general del partido, porque así se lo habían pedido “los trabajadores” arriba mencionados. García puso la nota de humor (o desparpajo) al afirmar que ha creado cuatro millones de empleos.

Más de un estudioso de la historia social del Perú y más de un aprista me ha pedido que reproduzca parte del discurso que Haya de la Torre pronunció en Trujillo, el 8 de diciembre de 1931, después de su derrota electoral. Éste es el párrafo pertinente:
“Quienes han creído que la única misión del aprismo era llegar a Palacio, están equivocados. A Palacio llega cualquiera, porque el camino de Palacio se compra con oro o se conquista con fusiles. Pero la misión del aprismo era llegar a la conciencia del pueblo antes que llegar a Palacio. Y a la conciencia del pueblo se llega, como hemos llegado nosotros, con la luz de una doctrina, con el profundo amor a una causa de justicia, con el ejemplo glorioso del sacrificio”.

Qué duras deben de resultar esas palabras para quienes, como Alan García o Jorge del Castillo, se han amarrado, no por amor platónico, con quienes pagan con oro los privilegios de la injusticia.

Al leerlas, deben de arderles las orejas a los socios de asesinos de obreros, a los que venden Collique por un plato de lentejas (con cargo de recibir, sin duda, su prebenda de millones), a los que quieren entregar puertos a Chile, a los que buscan despojar de sus tierras a los pueblos amazónicos, a los que ordenan el despido en masa de sindicalistas.

Los delincuentes que la dirección aprista emplea hoy como masa de maniobra, son ajenos a la tradición del APRA inicial, que, por encima de contradicciones internas, reclutó obreros anarquistas marcados por una sed de justicia y una limpieza moral.

En su discurso ante la Asamblea Nacional de Sindicatos Apristas, el 6 de junio de 1946, dijo Haya:

“Fueron obreros también los que en la hora del sacrificio, en la hora de la insurgencia, en la hora del patíbulo, marcaron los derroteros del Partido… Sólo hay que recordar símbolos: Manuel Barreto Calderón el 32 en Trujillo, León Gamboa el 34 en Huancayo, y en la hora de la persecución, de las torturas y la inmolación Manuel Arévalo”.

Lo que la cúpula ofrece ahora a Haya es un “recado” del corazón del hampa.

El matón de bicicletas


Por: Diego García-Sayán
Presidente de la Corte Interamericana de DDHH

En El ladrón de bicicletas, inolvidable película de Vittorio de Sica, un desempleado italiano en la posguerra consigue trabajo pegando carteles a condición de que tenga una bicicleta (la que le es robada después). El ladrón que afectó a Antonio Ricci, el desempleado itálico de la película, hoy empalidece. Lejos quedan las imágenes de esa extraordinaria película con las del ciclista –aparentemente sicario– que abaleó en Miraflores a otro pedalero en lo que parecía ser otro ajuste de cuentas en el Perú. Todo indica que el sicariato de la narcoviolencia está en expansión y que poco se está haciendo para prevenirlo y enfrentarlo con éxito.

A pie, en bicicleta, moto, parapente o automóvil los sicarios seguirán mientras no se actúe en serio. El problema es que parece que no se quisiera hablar de que el narcotráfico tiene magnitudes que jamás existieron en la historia nacional. Nunca antes se había producido en el Perú tanto clorhidrato de cocaína. Las 300 toneladas anuales –que equivalen a todo el consumo en los EE.UU.– están a punto de alcanzar a la producción colombiana. Dentro de un contexto en el que la tendencia de producción peruana es visiblemente ascendente. El último informe de la ONU sobre el tema da cuenta que en los últimos tres años el área sembrada con coca en el Perú aumentó en 16%. A la vez, se ha llegado a niveles de productividad por hectárea con los que hubiera soñado el fallecido Pablo Escobar. Hoy, pues, la situación es boyante.

Pese a esto, el tema no aparece como prioritario en la agenda del Estado y la sociedad. Si bien la “zona liberada” del VRAE es la punta más violenta del iceberg, allí no queda todo. Para que las 300 toneladas se puedan producir y exportar es obvio que se necesitan redes intrincadas. Que están demostrando ser muy eficientes y a la vez “discretas” pues poco o nada se comenta o se sabe de ellas. Pero que la droga circula impunemente por todo el país para salir por los puertos costeros y Bolivia no es ningún secreto. Y que para ello sortea con mucha eficiencia numerosos “peajes” de autoridades cómplices o indolentes. ¿Vamos hacia el “narco Estado”?

Todo indica que el brazo violento del crimen organizado vinculado al narcotráfico opera como Pedro en su casa por el país. Es hora que este tema merezca prioridad y que ocupe un espacio importante en los debates políticos que se supone habrán de producirse en los procesos electorales que se vienen. Después puede ser muy tarde, cuando carnicerías como la de Ciudad Juárez puedan empezar a parecer situaciones no tan lejanas.

Dan permiso a reoFujimori por boda de hija en la cárcel

Demuestra contubierno y privilegio único

PERU – Dirigentes opositores del gobierno y defensores de los derechos humanos criticaron el miércoles el permiso otorgado al ex presidente Alberto Fujimori para que el sábado vaya a la capilla de la cárcel, donde cumple condena, para asistir a la boda religiosa de su hija Sachi.

Ollanta Humala, líder del opositor Partido Nacionalista Peruano, dijo a periodistas que el permiso “es una clara muestra que hay un contubernio entre el partido oficialista APRA y los seguidores de Fujimori”.

Gloria Cano, abogada de los familiares de las 25 víctimas que fueron asesinadas durante el gobierno de Fujimori, dijo a periodistas que el permiso “es una muestra del privilegio que tiene Fujimori en comparación con los otros 20 mil presos que hay en el país”.

“Fujimori no ha sido condenado por un delito leve sino por la muerte de 25 personas. Con estas facilidades se da el mensaje que su prisión no es muy efectiva”, dijo.

En defensa de Fujimori su ex publicista y hoy congresista Carlos Raffo dijo en respuesta a las críticas: “casarse en un penal no es un privilegio, casarse en un penal es una tragedia”.

Si bien juristas han coincidido que el permiso es permitido por las leyes penitenciarias, varios critican que a reos con menor condena nunca se les ha concedido este privilegio.

El gobierno oficializó el permiso para que Fujimori se traslade el sábado a la capilla de la cárcel donde cumple condena para que asista a la boda religiosa de su tercera hija Sachi, una arquitecta de 30 años.

No se ha fijado todavía la hora de las nupcias, pero el ministro del Interior Octavio Salazar dijo la mañana del miércoles que en la capilla “no habrá ninguna reunión especial al término de la ceremonia religiosa pues será muy familiar, muy privado”.

Fujimori, de 71 años, cumple su condena de 25 años, por homicidio de 25 personas y secuestro de otras dos, en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía (Diroes) de Lima, donde es el único recluso desde 2007.

Ex procurador Chehade advirtió que Alan García está preparando el terreno para indultar a Fujimori
Para el ex jefe de Extradiciones, al jefe de Estado le conviene excarcelar a Fujimori antes de que acabe su gobierno

El ex jefe de Extradiciones de la Procuraduría Anticorrupción Omar Chehade consideró que el permiso otorgado al ex jefe de Estado Alberto Fujimori para que la boda de su hija Sachi se realice en la Diroes, demuestra que se está preparando el terreno para indultar al ex presidente Alberto Fujimori.

“Es una posibilidad bastante fuerte (el tema del indulto) y ya lo habíamos dicho anteriormente. El presidente García, en su ajedrez político, le conviene indultar a Fujimori. No tengan la menor duda que lo va hacer y lo podría hacer antes de que acabe su gobierno, probablemente uno o dos meses antes”, advirtió Chehade, en diálogo con Ideeleradio.

AQUELLAS “FUGAS TÉCNICAS”
Para Chehade, en el primer gobierno aprista existieron “fugas técnicas” de presos del penal Miguel Castro Castro, que estaban ligados a ese régimen.

“Bueno (la fuga) es un antecedente nefasto del régimen aprista y no nos sorprendería que una especie de fuga técnica vuelva a repetirse con Alberto Fujimori con un indulto dado desde Palacio de gobierno”, subrayó el ex procurador.

FUJIMORI DEBE IR A OTRO PENAL
Chehade consideró que Alberto Fujimori ya no debería permanecer recluido en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) en Ate Vitarte y sugirió su traslado a un penal de máxima seguridad.

“Por más presidente que este haya sido no merece estar en un penal con todos los beneficios como los que hay en la Diroes. Merecería estar en un penal de máxima seguridad, probablemente en Piedras Gordas o Castro Castro o por qué no en la Base Naval como lo sufren otros genocidas”, recomendó.

Gobierno peruano autorizó intervención militar ante anunciada protesta en Bagua


Organizaciones exigen la conformación de una nueva comisión que investigue el “Baguazo

Lima . El Gobierno autorizó hoy la intervención de las Fuerzas Armadas ante la convocatoria, para mañana, de una movilización de organizaciones indígenas, según resolución publicada en el diario oficial.

Según el decreto, la medida busca “proteger a la población de las amenazas a su seguridad” y que las Fuerzas Armadas intervengan en apoyo a la Policía Nacional.

La resolución, firmada por el presidente Alan García, y los ministros de Defensa y del Interior, Rafael Rey y Octavio Salazar, respectivamente, señala que la intención es asegurar “el normal funcionamiento de los servicios esenciales y establecimientos públicos y privados”.

Añadió que la medida busca asegurar la seguridad, sobretodo, en las ciudades de Bagua y Tarapoto, y en la norteña Cajamarca.

Un grupo de organizaciones indígenas peruanas convocó la movilización para el lunes en rechazo a un informe oficial sobre los enfrentamientos que el año pasado dejaron 34 muertos y una ley sobre el proceso de consulta a las comunidades nativas.

NUEVA COMISIÓN
Según las organizaciones, entre las que se encuentra la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep ), la movilización exigirá la conformación de una nueva comisión que investigue los sucesos de la localidad Bagua, donde en junio del año pasado murieron 24 policías y 10 civiles durante una protesta de los indígenas selváticos.

Los manifestantes también exigirán la ampliación de las mesas de diálogo con el Gobierno sobre temas vinculados a los derechos de los indígenas.

PROTESTA INDÍGENA
La protesta fue ratificada por Aidesep, la Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (Conacami), la Confederación Campesina del Perú (CCP), la Organización Regional de los Pueblos de la Amazonía Norte (Orpian) y la Confederación de Trabajadores Estatales del Perú (CTE).

El Ejecutivo peruano explicó que la autorización “no releva” a la Policía de sus tareas de control y que “no existirá en modo alguno restricción, suspensión ni afectación de los derechos fundamentales” establecidos en la Constitución peruana y las leyes internacionales.

Expulsan a colombiano padre de dos niños españoles

Luego de 31 días encarcelado en el CIE de Barcelona

CATALUÑA. Juan Carlos Mejía López, un colombiano de 38 años con dos hijos españoles, ha sido expulsado esta mañana hacia su país. En Barcelona quedan su esposa Marta y sus tres hijos, Johnatan de 13, Daniela de cinco, y Roger de dos años. Era la segunda vez que le emitían carta de expulsión en menos de dos años. Su delito: no tener “papeles”.

El jueves 21 de enero caminaba en compañía de un amigo por Barcelona buscando trabajo -“chapuzas”, dice su mujer, para poder mantener a su familia- cuando fue interceptado por la policía e inquerido por sus documentos. Al no presentarlos, fue detenido y llevado a la estación de los Mossos d’Esquadra de Cornellá. Desde allí, avisaron a su esposa que sería conducido al Centro de Internamiento para Extranjeros de la Zona Franca. Luego de esto, no lo volvió a ver.

Por recomendación de un amigo, Marta contrató al abogado Pedro Larios, a quien le pagó 150 euros “por sacar fotocopias y llevar el caso”, pero pasaron dos semanas sin saber del letrado. “Dijo que lo sacaría pronto por ser padre de niños españoles. Pero no ha hecho nada”, asegura Martha.

Treinta y un días después sin ver a Juan Carlos, el martes 23 de febrero Marta recibió una llamada a las siete de la mañana. Un compañero de celda de su esposo le dice que fue embarcado en un vuelo hacia Colombia. A Marta se le viene el mundo encima. Aún con su hablar pausado y la aparente calma rompe a llorar.

Días antes había acudido al Servei Solidari i Missioner (SSIM), a pedir colaboración a los abogados de extranjería y las asistentas sociales. La abogada Catalina Magallanes interpuso apelación por ser padre de hijos españoles. Según la letrada, “priman los derechos humanos y el derecho a la integridad familiar sobre cualquier sanción administrativa, como es la de no tener documentos”.

El caso se inicia el viernes 19 de febrero, casi un mes después de la detención. Pero de nada sirvió, pues al martes siguiente Juan Carlos es deportado a su país.

Atrás quedan ocho años “buscándose la vida” en España junto a su esposa Martha. Quedan sus tres hijos menores y viajará seguramente con la incertidumbre de saber si volverá a ver a sus hijos. Martha no tiene trabajo ni documentos. Vive en dos habitaciones con sus hijos en L’hospitalet y está desesperada. “Si lo expulsan yo me voy también” dice con la esperanza de que las autoridades reconsideren el caso y retrocedan la expulsión.

Un dios mas de los que en el mundo perviven para confusión…


Torero o matarife
Por César Hildebrandt

Nadie debe haberse sentido más feliz viendo a Jaime Bayly despeñarse que el propio Baruch Ivcher.

Bayly quizá calculó que su pregrabación iba a ser vetada por la ira de Ivcher. De ese modo el misterio lo absolvería, la censura lo engrandecería y la victimización acompañaría la marcha de su candidatura.

Pero todo fue un mal cálculo. Aconsejado por sus mejores diablos azules, Ivcher le dio paso a una larga diatriba a ratos divertida, a ratos vulgar, muchas veces lumpen dirigida al propietario del circo en cuestión y, para usar las palabras de Bayly, a “los monos que le sirven y que se cagan en donde pueden” (o sea Beto Ortiz y un tal Miyashiro).

Y cuando Bayly insultaba, Ivcher esa gran impostura renacía. Y cuando Bayly volvía a insultar, desde una histeria maníaca y quejumbrosa, Ivcher se llenaba de vida y de esperanza y marchaba con el tranco resuelto de los muertos vivientes.

¿Quién era el demócrata, entonces? ¿Era Bayly, el insultador; o era Ivcher, el presidente del directorio permisivo y, en este caso, mucho más suizo que israelí?

El demócrata aquella noche fatal no fue Bayly. Bayly fue el lúcido tardío que, después de varios años, se daba cuenta de que Ivcher era un tal por cual (y justo cuando, desde el miércoles pasado, tiene en su bolsillo una oferta de Canal 4 para hacer allí “El francotirador”).

Ivcher no lo censuró y quedó, aunque a algunos nos duela, como un ejemplo de tolerancia.

Fue una noche fatal porque asistimos a un suicidio que se veía venir pero que superó todo lo imaginable en relación a ese arte equívoco de la autodestrucción.

No soy de quienes odian a Bayly. Siempre le guardé aprecio y casi siempre me enternecieron sus primeras locuras y sus apariciones fulgurantes en la tele.

Me dio lástima, eso sí, verlo agusanado en Miami y uribizado en Colombia. Y, antes, en los tiempos de la persecución y el SIN, me dio rabia que su antiFujimorismo fuera mudo y sus silencios explícitos.

No soy lector de sus libros pero sería rácano negar que es un escritor de enorme éxito internacional y un personaje continental de la comunicación.

Dicho esto, tengo que añadir que lo que vi hace dos días ha sido un show sombrío y crepuscular de alguien que, con el nombre de Jaime Bayly, imita al escritor, desfigura al conductor, desacredita al personaje y envilece la propia memoria.

Ese Bayly que vimos carraspeando groserías, inyectadamente temerario, contradiciéndose cada diez minutos, no es el Bayly que una vez apareció en “La Prensa” y en Canal 5 y se convirtió en líder de opinión.

El Bayly que vimos hace días derrapa en la procacidad y es un eco malo de los buenos tiempos.

Pero, sobre todo, es un Bayly que parece no tener ninguna reputación que preservar.

Su capacidad de ser grosero, que llega a tener tintes patológicos, lo que demuestra es un narcisismo con sueños de omnipotencia. Bayly no candidatea a la presidencia: candidatea a ser Dios, un Dios cruel e impune que azota y/o quema a los herejes.

Cuando insultaba a Ivcher de un modo tan rastrero, tan racista, tan xenófobo y tan primario, yo pensaba:

Este Jaime no sabe hasta dónde ha metido la pata. Cree que es un desplante lo que es una fechoría.

Y el hecho de que Bayly siguiera fingiendo que todo su enojo (divino) se debía a que Beto Ortiz y el tal Miyashiro “habían saqueado la propiedad intelectual” de su amigueta (primero novia, luego íntima, más tarde amiga), me causó la viva impresión de que ese programa estaba siendo transmitido desde una casa de salud y que, en cualquier momento, aparecerían batas blancas, jeringas goteando pócimas sedantes, enfermeros musculosos y dispuestos a dominar al paciente.

¿Alguien puede creer que Jaime se enojó porque dos aviesos colegas de pantalla leyeron párrafos de una novela inédita?

El problema no era ese. Si Jaime recordase, a estas alturas, que es posible decir la verdad diría que lo que de verdad lo molestó no fue la incursión bucanera del dúo Ortiz-Miyashiro sino la espantosa calidad de lo leído, la indigencia literaria del manuscrito en cuestión, el final del juego de un libro que a él se le había ocurrido recomendar antes de que saliera a la venta. Es que Jaime no sólo es Dios: también es Midas el rey que todo lo que tocaba lo hacía de oro y la niñata en cuestión era oro en polvo.

Y si Jaime siguiera empeñado en ser honesto una virtud que tuvo hasta que la televisión lo volvió un monstruo diría también que todo ese arrebato histriónico, esa furia teatral, eran una manera de darle a su ego convertido en peleador de sumo la sobrealimentación de notoriedad y de escándalo que cada día reclama.

A todo esto hay que sumar el asunto de la candidatura, algo que la personalidad escindida de Bayly proclama una noche por la boca y rechaza al día siguiente por la imprenta, algo que ha terminado de perturbar a este personaje complejo que cree que escribir es vomitar y que hace tiempo ya no lucha con sus demonios sino que los obedece.

Ivcher se dio el gusto de propalar en su canal la transmisión radiográfica de Jaime Bayly, la autobiografía hablada de un escritor talentosísimo y de un ser humano ayer entrañable convertido en esa fábrica de agravios, en ese géiser del mal gusto y la incontinencia.

A tanto llegó Bayly que Ortiz y el tal Miyashiro parecieron, por contraste, unos caballeritos vestidos en Gamarra, pundonorosos, subordinados y con el bozal en su sitio.

A tanto llegó que Ivcher, el hombre del cheque discreto de 20 millones de soles entregados por Toledo, pareció víctima de un Hugo Chávez que le hubiese expropiado el canal y lo mandase insultar desde sus propios estudios.

Lo curioso es que Bayly cedió en el único asunto que a Ivcher de veras le importaba: el del dinero.

Porque cuando Bayly se retractó de lo dicho en relación a la deuda tributaria de Ivcher, le dio en la yema del gusto al dueño de la silla en la que estaba sentado.

Y esa indebida concesión indebida porque la deuda de 54 millones de soles de Ivcher es un asunto que la Sunat mantiene vivo es la que, al final, quizá explique por qué el propietario de Frecuencia latina propaló lo que Lúcar le había aconsejado no propalar. Total, si el dinero es lo que importa, ¿qué importan algunos adjetivos que el viento y Youtube se llevarán?

El hombre-bomba que explosionó ante nuestros ojos hace unos días era lo que quedaba de Jaime Bayly después de varios años de coquetear con la locura.

Tengo la sensación de que Bayly comenzó su vida pública temiendo que descubrieran su bisexualidad. Cuando la confesó y la vendió como mercancía y la registró como marca, dejó de tener un gran secreto que cuidar. Fue un alivio.

Pero Bayly necesitaba más. Las parejas que hizo desfilar en sus columnas, las infidencias de cama y de camastro que describió con placer, el confeso odio a su padre, el desprecio a buena parte de su familia, sus furias anecdóticas de infancia contra curas y militares, el estilo de autoabominarse para inspirar respeto y compasión, la coprolalia creciente que parece empobrecer su lenguaje y afear su interior, todo eso constituye un cuadro clínico tan evidente y desgarrador que sólo una sociedad enferma como la nuestra pudo pasar por alto y, más bien, aplaudir y fomentar.

Jaime se sintió un torero hace unos días. Pero el mandil ensagrentado, la sierra de motor, los anteojos de mica salpicados de sanguaza, la mirada turbulenta, la decisión gozosa de cortar y trocear, no engañaban. Sus peores enemigos gozaban como cerdos: Bayly había sido por fin un matarife más en el viejo camal de Baruch Ivcher.

Y cuando, en su mensaje final, dijo que, en realidad, lo que quería era quedarse en Canal 2 y reconciliarse con Ivcher este columnista creyó ver en pantalla un remedo de esos psicópatas que, en las películas B, terminan diciendo que no recuerdan nada y preguntando qué es lo que hicieron y por qué tienen las manos manchadas de sangre.