Las propiedades de esposa de ex premier peruano

La Primera 27Abr10

Las casas están a nombre de su esposa, Carmen Haas Pelosi, quien según su propio testimonio notarial, desde 1999, sólo se ocupa de actividades en su casa.

EL PROPIETARIO DEL CASTILLO

Carmen Gabriela Haas Pelosi, esposa del secretario general del Partido Aprista, Jorge del Castillo Gálvez, tiene a su nombre todas las propiedades que ha adquirido su esposo en sus años de casado, pero están bajo el régimen de separación de bienes. Así, este último puede librar cualquier acusación de poseer más bienes de los que puede pagar.

Jorge del Castillo, desde hace una década, consigna en sus declaraciones juradas que sólo posee propiedades entre S/. 50 mil y S/. 55 mil, y que no tiene –ni ha tenido– más ingresos que su sueldo como legislador o como miembro del Ejecutivo, con lo cual no hubiera podido adquirir los bienes inmuebles que legalmente están a nombre de su esposa.

Ella, según consigna su registro de separación de bienes redactado ante el notario Walter Pinedo Orillo en enero de 1999, no se dedica a otra ocupación que su casa. Lo mismo dijo en 2007 ante el notario Eduardo Laos Lama cuando cambió su propiedad de Surco por un lujoso departamento en San Isidro.

La permuta
La más reciente adquisición de Carmen Haas es precisamente el departamento de la avenida Camino Real 845, en San Isidro, valorizado en US$ 180 mil según la minuta de compra venta –cuyo precio real oscila en US$ 250 mil de acuerdo a expertos inmobiliarios–.

Por ese inmueble, ella dio su casa de la calle Montes de Oca, en Surco, valorizado, según los documentos, en US$ 170 mil.

Lo curioso es que este último inmueble, con el cual hizo esa permuta o cambio de inmuebles, lo adquirió en diciembre de 2007 cuando sólo tenía por ocupación su casa, es decir, sin actividad profesional. Así consta en la minuta de compra venta redactada ante Laos de Lama.

En 1999, cuando hizo su separación de bienes con Jorge del Castillo, es decir, ocho años atrás, Carmen Haas también dijo al notario Pinedo Orillo que sólo se dedicaba a las labores de su casa.

Entonces, ¿cómo adquirió el inmueble de la calle Montes de Oca, de US$ 170 mil, si no tenía mayores ingresos y si su esposo, Jorge del Castillo, tampoco tenía más dinero que su sueldo?

La evidencia que Del Castillo está detrás siempre es que la transacción de los departamentos se hace con su amigo Julio Vera Gutiérrez, el dueño de la Petrolera Monterrico, favorecido por un lobby que el hoy secretario general del Apra hizo para beneficiar a su empresa, según diversos audios con conversaciones interceptadas a Químper.

Papeles hablan
El registro de predios de Carmen Haas Pelosi consigna que también es propietaria de otros dos inmuebles: uno en la calle Calatrava 232, ubicado en la urbanización Camino Real, en La Molina. Este se encuentra valorizado en más de US$ 280 mil, es decir, US$ 100 mil más que el departamento de San Isidro. Si bien su posesión data de 1988, esta ocurrió a penas a dos años de casada con Del Castillo y dos años antes de terminar el primer gobierno de Alan García.

Además, también es propietaria del inmueble ubicado en la calle C Nº 199, urbanización Bartolomé Herrera, en el distrito de San Miguel. Esta fue adquirida después del año 2000. En su registro de separación de bienes, redactada en 1999 como señalamos anteriormente, no se registra esa propiedad. La misma, según agentes inmobiliarios consultados, esta valorizada en más de US$ 80 mil.

Otra de las propiedades que consigna el registro de separación de vienes es una situada en la calle Aldabas Nº 606 departamento 201. Este se encuentra inscrito en la ficha Nº 367793, y su estacionamiento Nº 8 inscrito en la ficha Nº 367785.

Frente a la costa de Punta Hermosa, al sur de Lima, Carmen Haas también registra, según su separación de bienes, una propiedad de 157 metros cuadrados ubicada en el Lote 13 de la Manzana P. del sector La Planicie.

Sociedad con Ex Ministro Aurelio Pastor
El mismo documento registra que Carmen Haas se asoció en diciembre de 1996 nada menos que con Aurelio Pastor Valdivieso, que en esa época tenía 29 años, para adquirir de la Caja de Pensión Militar Policial –manejada en ese momento por Vladimiro Montesinos a través de Alberto Venero– una oficina ubicada en la avenida Emilio Cavenecia Nº 225.

Esa propiedad esta valorizada en US$ 80 mil, de los cuales el 50% corrió por cuenta de Carmen Haas, que en realidad era utilizada por Jorge Del Castillo para figurar legalmente, y el otro 50% por cuenta de Pastor Valdivieso.

Sin bien todas estas propiedades están a nombre de Carmen Haas, debido a su separación de bienes, el verdadero comprador es Jorge Del Castillo. ¿De dónde saca los fondos para comprarlas, con el favor de quién las obtiene? Es evidente que hay mucho pan que rebanar.

DETALLE

Carmen Haas Pelosi es propietaria, según su ficha de predios actualizada de la Superintendencia Nacional de Registros Públicos, de los siguientes inmuebles:

• Calle Calatrava Nº 232 urbanización Camino Real, en La Molina.

• Calle C Nº 199, urbanización Bartolomé Herrera, en San Miguel.

• Av. Camino Real Nº 847. Dpto. 701, y dos estacionamientos, en San Isidro.

Además, en los archivos de sus títulos consigna que también posee los siguientes predios.

• Calle Aldabas Nº 606 Dpto. 201, y su estacionamiento, Surco.

• Lote 13, Manzana P, La Planicie, Punta Hermoza.

• Av. Emilio Cavenecia 225, oficina 617, San Isidro.

Raúl Sánchez
Redacción

Recuadro

(1) Una investigación seria del Congreso y de la Fiscalía tendría que comprender a la esposa de Del Castillo, Carmen Haas, quien, sin tener más ocupación que su casa, tiene a su nombre lujosos inmuebles.

(2) Estos son los documentos oficiales en los que la señora Carmen Haas Pelosi –esposa de Jorge Del Castillo–, registra a su nombre lujosas propiedades. Los mismos documentos traen algunos detalles importantes: el archivo de sus títulos de propiedades consigna que en 1989, al finalizar el primer gobierno de Alan García, la pareja obtuvo un inmueble y un terreno valorizado en US$ 283 mil, y en 1996, en plena dictadura de Alberto Fujimori, se unieron nada menos que con Aurelio Pastor Valdivieso para adquirir de la Caja de Pensión Militar Policial –tomada en ese momento por Vladimiro Montesinos– una oficina por US$ 80 mil. Adicionalmente, la ficha de predios actualizada señala que compraron una casa en San Miguel (después del año 2000). Luego, a mitad del segundo gobierno de García, en 2008, se hicieron de otro inmueble en Chacarilla (que Haas lo permutó por el departamento de San Isidro) valorizado en US$ 170 mil. Todo un derroche de propiedades.

(3) San Miguel. Calle C 199. Urb. Bartolomé Herrera.

(4) La Molina. Calle Calatrava 232. Urb. Camino Real.

(5) San Isidro. Av. Emilio Cavenecia 225.

(6) Surco. Calle Aldabas 606. Dpto. 201.

(7) Punta Hermosa. Lote 13 Mz. P Sector La Planicie.

El chancro de la corrupción Política

Autor: Pedro Salinas
Qué más da el asunto de los ‘petroaudios’. Qué más da que sea un escándalo que no encuentren a Crousillat. Qué más da la desvergüenza en el caso Comunicore. Qué más da, digo, si estamos en el Perú. Y acá, como sabemos, no pasa nada. Absolutamente nada. Y no solo no pasa absolutamente nada, sino que, si acaso no se han dado cuenta todavía, la corrupción tiene barra libre, y se pasea en combi. O, si prefieren, en uno de los buses del ‘Lentopolitano’. Lo mismo da. Pero que se pasea, se pasea.

No debería ser así, es verdad. No. Estoy de acuerdo con ustedes. Pero, ya saben. El Perú no es Suecia. Ni Dinamarca. Acá tenemos de todo. Desde el policía que le dice al infractor “cáigase con algo, aunque sea para la gaseosa”, o el alcalde que le dice al contratista “puedo hacer que ganes la licitación, y lo podríamos arreglar si el cinco por ciento es mío”. Y así. Que la lista de ejemplos es más larga y la cochinada se cuela hasta en las oficinas más insospechadas. Porque las historias de sobornos y corrupción, que es el tema de este artículo, son tan viejas como las leyendas de los hermanos Áyar.

Lo describió muy bien León Trahtemberg, corto y sencillo, en una de sus perspicaces columnas: “La historia del Perú ha sido la historia de sucesivos ciclos de corrupción seguidos por muy breves periodos de reforma anticorrupción, detenidos por el peso de vastos intereses personales contrarios a frenar la corrupción”.

Lo terrible es que el peruano se ha vuelto inmune a ella. La tolera. La consiente. La perdona. Le dice amén. Y no nos damos cuenta, los peruanos, de que la corrupción no es una mera preocupación moral o ética. La corrupción nos cuesta como país. Cuesta en dinero contante y sonante. Se trata de un obstáculo endémico al desarrollo. Además, “mina el estado de derecho, distorsiona el comercio y otorga ventajas económicas a unos pocos privilegiados”, como dice la revista Foreign Policy.

Hace pocos días nomás, en México, una investigación realizada por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) revelaba que los empresarios aztecas gastaban al año 85 mil millones de dólares en coimas. O “mordidas”, si quieren, para decirlo en lenguaje charro. 85 mil millones de dólares, nada menos. Ello supone que las empresas mexicanas dedican entre el 6% y 10% de sus ingresos a sobornar funcionarios públicos. Y el porcentaje más alto de chanchullos se da en los gobiernos estatales y municipales. Y por acá, ¿cómo estamos?, pregunto. No tenemos idea. Ni sabemos hasta qué punto se extienden sus ramificaciones. No lo sabemos porque, claro, a nadie le interesa hacer un mapa de la corrupción. Menos, obviamente, a los beneficiarios de la misma. El citado Trahtemberg, basado en un estudio del peruano Alfonso Quiroz, aventuraba que las pérdidas directas e indirectas para el Estado por corrupción equivalían al 3% del PBI anual. “¿Se imaginan si ese 3% del PBI robado por la corrupción se hubiera invertido sistemáticamente en la educación para llegar al 6% del PBI, como lo hicieron los países desarrollados? El Perú podría tener hoy la mejor educación del mundo. Lamentablemente, tenemos una de las peores, gracias a la corrupción”, anotaba el educador.

Recién ahora, en una encuesta de Ipsos Apoyo, se percibe que la corrupción (así como la delincuencia común) inquieta a la ciudadanía. Se trata de una noticia que es mala y buena. Mala, porque ello nos dice que la corrupción, que suele ser invisible –como Crousillat– ya está asomando su cabezota sin que le importe un rábano el qué dirán. Y buena, porque ello podría ser un síntoma de que nos empieza a hartar.

Si es así, será motivo para que los empresarios –que, como ha escrito Augusto Álvarez, suelen ser el motor y el motivo de la corrupción– se pongan las pilas y presionen para que se ponga coto a los pactos bajo cuerda. Para que exijan mecanismos eficaces de transparencia. Para que reclamen menos regulaciones y menos burocracia, que suelen ser las taras del sistema que propician esta corrupción galopante e impune que padecemos. Porque si algo empobrece a este país, es la corrupción, aquella en la que nadan y saltan como lizas unas criaturas despreciables, que, encima, se dan el lujo de participar en la política, como si fuese lo más natural del mundo, mientras que uno, desde este modesto papel, a lo máximo que puede aspirar es a desearles que les dé un chancro repentino, que les produzca un dolor atroz, ciego, inhumano. Porque nadie les sanciona. Pues eso.

Piden garantías para la vida de nativo Asterio Pujupat


TEMEN POR SU VIDA
El abogado del Instituto de Defensa Legal (IDL), Juan José Quispe, pidió garantías para la vida del nativo Asterio Pujupat Wachapea, acusado de la muerte del mayor Bazán, desaparecido durante el baguazo. Pujupat fue golpeado salvajemente por personal del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) en el penal de Bagua, por lo que el jurista exigió que sea ubicado en un ambiente especial del centro penitenciario para evitar una nueva agresión.

El letrado denunció que una serie de sucesos anormales relacionados con la terrible agresión sufrida por el nativo, que ha requerido una segunda evaluación médica debido a la gravedad de sus lesiones. La primera evaluación médica reveló un nivel de daño considerable que ha motivado ahora exámenes especializados (rayos X y ecografías) para verificar probables lesiones internas.

En primer término, calificó de irregular la presencia del personal del Inpe en la presunta requisa efectuada el jueves último en el penal San Humberto, toda vez que este es uno de los pocos centros penitenciarios del país que cuenta con vigilancia interna y externa a cargo de la Policía Nacional. Hasta el momento no se conoce de dónde procede el personal penitenciario que actuó ese día.

También dijo que resulta sorprendente que ninguna autoridad haya denunciado el hecho, a pesar que ese día estuvo presente un representante del Ministerio Público, que está en vías de ser identificado. Es poco creíble que no se haya dado cuenta de la agresión porque se trata de un penal relativamente pequeño donde las celdas están a la vista, señaló.

Quispe dijo también que los agresores fueron directamente hacia donde se hallaba Pujupat, como si tuvieran la intención de agredirlo o una orden expresa para hacerlo, según le refirieron otros internos testigos de los hechos.

El representante del IDL señaló que la agresión al nativo se da sospechosamente cuando aún no concluye la etapa de instrucción del caso, proceso que ha sufrido demoras y obstrucciones por acción del juez Francisco Miranda Caramutti y la fiscal Olga Bobadilla que han desconocido el perito intérprete que debe actuar en el juicio, por orden de la Corte de Amazonas.

Lima Airport Partners sigue acoso contra periodistas

Procesos contra César Lévano y Raúl Wiener y doble sentencia contra Herbert Mujica.

Empresa quiere silenciar periodistas

Esta semana un juez dictará sentencia en el caso planteado contra el periodista Herbert Mujica por la empresa Lima Airport Partners (LAP) por supuesta difamación, por el contenido de un libro de investigación sobre la concesión del aeropuerto Jorge Chávez (“¡Estafa al Perú! ¡Cómo robarse aeropuertos y vivir sin problemas!”).

Lo insólito del caso es que la materia sobre la que el juez Rómulo Chira, del Noveno Juzgado Penal, pretende resolver, ya fue tratada en otro proceso ante el 57° Juzgado y la Tercera Sala Penal de Corte Superior, en el que el supuesto agraviado es Jaime Daly Arbulú, gerente general de LAP, que en este caso era “persona”, mientras que en el actual caso es un “representante”, para el mismo tema.

Este caso inusual no debería sorprender tratándose de LAP, porque como dice el experto ecuatoriano Fernando López, la especialidad de la mafia de concesionarios aeroportuarios que hoy funciona en el mundo es la de manejar asuntos jurídicos: contratos, renegociaciones, juicios, etc.

No construir aeropuertos o pistas nuevas en los terminales, sino usufructuar lo existente, amarrar las obras, afectar intereses de todo el que se oponga y enjuiciar a los periodistas, con todo el peso del dinero y de estudios de abogados influyentes. Al director del diario LA PRIMERA, César Lévano, y al periodista Raúl Wiener los han enjuiciado, a los dos, en dos juzgados diferentes, por haber dado a conocer el auto de apertura de instrucción que incluía en una denuncia por narcotráfico al jefe de seguridad de la empresa. Es decir, por lo que hace el juez y el fiscal, los periodistas son perseguidos.

La jurisprudencia que establecen las continúas maniobras de LAP en los juzgados y cortes, es de lo más inesperada y debería ser estudiada en un curso espacial en las facultades de derecho acerca de cómo el poder económico puede generar juicios sin pies ni cabeza.

Es el caso de la demanda de amparo que LAP planteó contra el libro “‘LAP: Un fraude en tres letras’, del periodista Raúl Wiener”: A pesar de que cualquier juez, con un mínimo de formación constitucional sabe que no procede “ampararse” contra la palabra escrita, el Tribunal Constitucional falló en última instancia que algo de esto se podía hacer y ordenó que el juez abra el proceso. Esta aberración total no ha merecido la reacción de la mayoría de la prensa, que seguro piensa que es un asunto de Wiener, cuando se están pasando por encima de los más elementales principios de protección de la libertad de expresión. Poderoso señor, don dinero.

Hay más casos: la de la jueza que ha querido desalojar a la prepo la tienda de artesanías del aeropuerto, desconociendo que existe vigente una disposición del juez penal que asegura que no sea afectada en su derecho mientras dura el juicio por usurpación agravada contra LAP; que quiso actuar motu propio para echar a unos arrendatarios que le molestan. O el del juez que emitió un fallo a favor de abrir proceso sobre una demanda de nulidad de acto jurídico, según le había ordenado la Corte Suprema, y al día siguiente hizo otra resolución negándose a admitir el procedimiento, poniéndole el mismo número y la misma fecha que la anterior y culpando a la secretaria de haberse equivocado.

¡Qué se puede decir, entonces, de un grupo económico que enjuicia dos veces a los periodistas por el mismo asunto, que los persigue por dar una noticia, o que logra que el Tribunal Constitucional tome en serio un pedido para que el juez determine sobre la circulación de un libro, que usa un juez contra la decisión de otro, o que le exige a otro magistrado desdecirse de su propio fallo y culpar a la secretaria! Sólo una cosa, que tal vez don Bieto tiene razón cuando habla de la justicia peruana.

Raúl Wiener

¿Cuáles son los retos actuales de la gastronomía peruana?

Sin dejar de mencionar los logros obtenidos en los últimos años, Gastón Acurio señaló qué es lo que falta hacer para lograr construir la Marca Perú

A pesar de que nuestra cocina está en su mejor momento y que luego de 10 años de arduo trabajo es reconocida por los mejores chefs del planeta, aún falta mucho camino por recorrer y pan por rebanar. Aquí una recapitulación de las etapas del ‘boom’ y lo que todavía se necesita hacer.

En una conferencia realizada anoche en la Cancillería, Gastón Acurio explicó que primero los chefs tuvieron que dejar de lado sus diferencias. Ya no importaba quiénes eran clásicos, modernos y populares. “Entendieron que todos somos iguales. Que cada uno tiene el sueño de ser parte de una marca, que teníamos que construir y defender”.

Luego de la unión, se desarrolló un discurso apoyado en principios éticos, cuyo eje era comprender que la cocina es un instrumento para promocionar al Perú en el mundo y, socialmente hablando, un factor para crear empleos y nuevas oportunidades para los menos favorecidos.

IDENTIDAD Y ORGULLO
El siguiente paso fue difundir este discurso y crear un sentimiento de identidad, apego y orgullo hacia nuestros productos y platos. Se generó una sensación en la que la cocina es un espejo donde todo puede ser posible.

Como resultado, sostuvo Acurio, actualmente en el Perú existen más de 6 mil estudiantes de gastronomía. “Para nosotros es un auténtico ejercito”, agregó.

En paralelo, la producción de libros sobre cocina fue aumentando y los reconocimientos también. Chefs e investigadores, apoyados por universidades, escribieron textos que fueron premiados.

SOMOS PISQUERITOS
El chef también recordó que antes en los restaurantes de lujo y en los bares más importantes de la ciudad solamente se ofrecía whisky y otros licores producidos en el extranjero. Hoy, la situación ha cambiado y el pisco es la base de los mejores cocteles que se preparan en nuestro país.

Por otro lado, destacó que los restaurantes tienen una identidad propia, donde se nota que ha habido una suma y unión de conceptos.

Además, el presidente de la Sociedad Peruana de Gastronomía señaló que los últimos tres años se han realizado una serie de ferias, en diferentes partes del país, donde se da la oportunidad a la gente para que deguste diferentes platos y “celebre el producto”.

LO QUE AÚN FALTA
Durante la conferencia, Acurio indicó que tras el ‘boom’ los nuevos retos que tiene nuestra cocina son la construcción de la Marca Perú, la consolidación de una cultura empresarial en los restaurantes, así como la inocuidad alimentaria.

Sobre el último punto dijo que la mayoría de los platos peruanos tienen el riesgo de ocasionar a los extranjeros, que no están acostumbrados a nuestros productos, una enfermedad.

EL MUSEO
El chef sostuvo que si bien en el Perú existen diversas escuelas de cocina, incluyendo la de Pachácutec y la recientemente inaugurada de Pisco, no existe ninguna que sea pública, por lo que no todos los jóvenes que desean estudiar gastronomía pueden hacerlo.

Para finalizar, Acurio expresó el deseo de que exista un recinto ferial y, de concretarse, el proyecto de un museo de la gastronomía, este debe mostrar la diversidad de los productos peruanos y la historia de la cocina nacional.

¿Y para usted qué es lo que hace falta para consolidar nuestra cocina?