Es falso

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Autor: Eduard Punset 26 mayo 2013

Siempre se aprende de los comentarios ajenos, hasta de los más críticos e incluso de los mal hablados. En este caso, me estoy refiriendo a las observaciones sobre un supuesto cambio inicial de valores en una joven que, al encontrar trabajo, después de una agobiante búsqueda durante meses, exclamó: «Ya soy feliz».

Yo lo atribuía, tal vez erróneamente, a un cambio en la escala de valores de parte de la juventud, que había vivido convencida hasta hace muy poco tiempo de tres cosas: (1) de que las épocas de bonanza económica duran para siempre; (2) de que no llega nunca el momento en el que el valor de lo que se debe es mayor de lo que vale uno; y (3) de que todo el mundo está convencido de que nuestro sistema educativo es el mejor que existe. Pero hay pruebas más que suficientes para afirmar que los tres postulados son falsos.

Pocos dudan ya de que la versión vendida a la opinión pública de que la crisis no era específica de unos pocos países, como España o Portugal, sino que se trataba de una crisis llamada ‘planetaria’, constituía una falacia alimentada por la incultura económica. «La culpa –se nos decía– era de bancos americanos más pequeños que cualquiera de los nuestros» que, por lo demás, gozaban de muy buena salud y jamás necesitarían como otros un rescate financiero.

El denominado ‘milagro económico español’, iniciado en los años ochenta gracias a la entrada de turistas y a la burbuja inmobiliaria, había hecho creer a la gran mayoría que los ciclos económicos no tenían visos de reproducirse y que la expansión iba a ser ininterrumpida. Era absolutamente falso que el ciclo económico fuera para siempre del mismo signo, aunque no se hubieran practicado errores garrafales como los cometidos.

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La apertura de España al turismo masivo atrajo al país divisas que facilitaron la rápida expansión de las infraestructuras y de la industria en los años 60 (En la imagen: ciudad de Benidorm; “Wikipedia”).

La segunda falacia es no menos sorprendente. Que levanten la mano, por favor (incluidos los representantes de los partidos políticos en el Gobierno o la oposición, de uno y otro signo), los que nunca sospecharon que España era el segundo país más endeudado del mundo, detrás de Estados Unidos, cuando al endeudamiento público se suma el privado. En estos momentos, España debe más de lo que vale, y esa es la gran diferencia de nuestro país con Estados Unidos.

Por último, uno empieza a estar cansado de desgañitarse reclamando al sector público y al privado la introducción del aprendizaje social y emocional en la enseñanza. Resulta que el sistema educativo español –al contrario del parecer de muchos que hablan a la ligera–, lejos de ser uno de los mejores, es uno de los peores cuando se estudian los datos elaborados por el grupo de expertos más acreditados a nivel internacional en este campo. Me refiero al informe PISA sobre el Programa para la evaluación Internacional de los alumnos, que publica la OCDE.

Ya va siendo hora de decir en voz alta –y siento no haberlo dicho con voz suficiente y la debida frecuencia– que la culpa de lo que nos pasa no es de un banco mediano en Estados Unidos ni del colonialismo a que ese país nos tiene, supuestamente, acostumbrados. La culpa es de que ya debemos más de lo que tenemos o, para utilizar el léxico de los economistas, de que nuestra deuda global es mayor que nuestra riqueza.

¿Puede alguien pretender hablar de soluciones de la crisis sin tomar en consideración el error garrafal del diagnóstico? El error en el diagnóstico de la crisis ha sido demoledor. Pero la inacción pública para impulsar el aprendizaje social y emocional constituirá el principal impedimento para que pueda evolucionar la sociedad hacia el futuro que reclama. ¿Alguien está enseñando a nuestras nietas las nuevas competencias sin las cuales ni disfrutarán de su elemento ni tendrán trabajo cuando sean mayores?

Ningún español podría ser español…

Por las preguntas que el Registro Civil hace hace a los inmigrantes
“¿Cuántas comunidades autónomas hay en España? ¿Quién fue el Comandante de la armada invencible? ¿Qué pasó el 11 de septiembre de 1714? ¿Qué celebramos el 23 de abril? Diga el nombre de dos futbolistas españoles? ¿Quién es el Jefe de las fuerzas armadas? ¿Cuál es el río más grande de España? ¿Cuáles son los ingrediuentes de la paella? ¿Cómo se llama el Ministero de Asuntos Exteriores? ¿Cuándo fue la batalla del Ebro”. Preguntas como estas tienen que ser respondidas hoy en Barcelona por los extranjeros que aspiren a obtener la nacionalidad española. Probablemente ni los propios funcionarios que hacen esas preguntas podrían responder a muchas de ellas. Les llaman “cuestionarios de cultura general”.

En Legalcity, reciben a diario a inmigrantes que los visitan, escriben o llaman por teléfono preguntando si tienen “la chuleta de las preguntas”. Legalcity ha sido testigo de los cuestionarios que ni los mismos españoles seríamos capaces de responder. ¿Extralimitación? ¿Exceso de facultades? ¿Arbitrariedad?

Desde Legalcity no nos oponemos a que un extranjero que aspire a convertirse español tenga el mínimo de conocimiento de la actualidad e historia españolas pero a nuestro entender muchas de las preguntas del “sospechoso cuestionario” ni se ajustan a derecho o son para, con premeditación, denegar arbitrariamente el expediente. El problema radica en qué entiende un juez por conocimiento de la actualidad e historia españolas.

“Necesitaríamos saber cómo está por el resto del país para poder intentar mover algo, antes de que les pregunten por la letra del himno (sí,sí, sin especificar, que así todavía es más difícil), para que todos suspendan”, comenta la abogada Olga Hernández. Otros abogados se quejan, por ejemplo, que Su Señoría no les permite ni tan siquiera “asistir” a sus clintes como le sucedió al letrado de Legalcity Jorge Graupera Expósito; quien presentó una queja formal al Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona; institución que ha abierto un expediente informativo sobre esta situación.

Cabe preguntarse si existe alguna normativa que diga que este tipo de cuestionario se ajusta a derecho. No existe. Y si nos atenemos al conocido adagio jurídico, “Donde no distingue derecho no cabe distinguir”

A continuación reproducimos un compendio de la “chuleta” a la que ha tenido acceso Legalcity.

– Motivos por los que quiere ser español

– ¿Qué cree que aporta al país?

– ¿Qué le gusta de España?

– Nombre dos deportistas españoles

– Diga el nombre de dos escritores españoles

– ¿Cuál es la obra más famosa de Cervantes?

– ¿Dónde termina el camino de Santiago?

– Moneda actual y moneda anterior en España

– ¿Forma parte España de la Unión Europea?

– ¿Cuántas comunidades autónomas hay en España?

– Diga algún artículo de la Constitución Española y explique alguno

– ¿Existe la pena de muerte en España? ¿Y la cadena perpetua?

– ¿Quién es el presidente de la Generalitat?

– ¿Quién fue el presidente del Gobierno en la transición?

– ¿Quién fue Carrero Blanco?

– Fecha del golpe de Estado

– Nombre a cinco reyes de España

– ¿Qué cordillera separa España de Francia?

– ¿Puede decir el nombre de algunas de las islas de las Canarias?

– ¿Que dos países forman la península Ibérica?

Las nueve preguntas que hacen para la Nacionalidad Española
Como se sabe, el Registro Civil hace una entrevista a la hora de la obtención de la Nacionalidad Española conocida como “examen de integración”. Pero ¿qué preguntas son estas? ¿Cuáles son las preguntas? Os dejamos con el cuestionario al que fue sometida el pasado lunes una cliente de Legalcity:

1- Menciona normas que se recojan en la constitución española.
2- ¿De cuántas cámaras está integrada la nación española?
3- ¿Cuántos idiomas oficiales hay en España?
4- Menciona tipos de impuestos.
5- Diga un refrán que sea español.
6- España es un país laico o católico?
7- Menciona bailes tradicionales de España.
8- Siendo extranjero ¿Qué derechos entenderías que debes tener para formar parte de los ciudadanos españoles?
9- Menciona escritores españoles que hayan obtenido el Premio Nobel.

50% de inmigrantes de segunda generación se siente español

El mayor estudio realizado en este país confirma un avance constante hacia la integración

Los expertos lo atribuyen a que no se han formado grandes guetos

El 50% de los hijos de aquellos inmigrantes que llegaron a España en la década de los noventa, hoy adolescentes, se sienten españoles. El porcentaje es todavía mayor entre los que han nacido en el país (80%) frente a los que han llegado a edades tempranas. Así lo concluye la Investigación Longitudinal sobre la Segunda Generación en España, elaborada por el Instituto Universitario Ortega y Gasset y la Universidad de Princeton, publicada ayer, la mayor realizada sobre esta generación, con 6.900 encuestados en 180 centros escolares (públicos y concertados).

“Estos resultados indican un avance lento [en 2008 solo el 30% de esos chavales se sentían en casa] pero favorable en términos de integración”, asegura Alejandro Portes, uno de los coautores, junto con Rosa Aparicio, del estudio. Héctor Cebolla, profesor de Sociología en la UNED, experto en la materia, coincide. “Es un éxito si se tiene en cuenta que la mayoría de inmigrantes (los padres) llevan muy poco tiempo en el país, apenas una década”, dice. “Lo sorprendente es que los hijos se sientan españoles. Las segundas generaciones son mayoritariamente autóctonas, nacidos en España, pero su proceso de socialización se produce en la familia, y los padres son personas extranjeras que se comportan como tales”, explica. “Seguramente este porcentaje que se siente español aumente en el futuro”, augura Cebolla.

El colectivo aspira a la misma formación y empleo que el resto de españoles

El estudio destaca que menos de un 10% de los hijos de inmigrantes dice haberse sentido discriminado. Para el hijo de 11 años de Miguel Ángel González, venezolano, ese fue uno de los principales escollos cuando llegó a España con ocho. “Le costó bastante ser aceptado, hasta cambió su manera de vestir y hablar. Por su acento, parece que hubiera nacido aquí”, explica el padre, dueño de una franquicia de mensajería, que quiere que su hijo “no olvide sus raíces”.

Cebolla señala que la dispersión en el territorio español de la población inmigrante también ha contribuido a la integración de las segundas generaciones. “No se han formado guetos, ni grandes concentraciones como ocurre en otros países”, indica. En las encuestas realizadas por los investigadores en 2012, los filipinos y los búlgaros fueron los adolescentes que declararon sentirse españoles en mayor proporción, mientras que chinos y bolivianos mostraron un mayor desarraigo. “Quizá por su relación más estrecha con su propio colectivo”, indica Aparicio.

Sus hogares son más humildes, pero sacan las mismas notas que los demás

Más allá del sentimiento de pertenencia al país, los llamados inmigrantes de segunda generación, en realidad hijos de extranjeros nacidos en España o traídos a edades tempranas, comparten con los jóvenes españoles sus aspiraciones respecto a los estudios y el empleo. En torno a un 70% desearía cursar estudios universitarios y de posgrado, sobre todo ellas (77%). Aunque sus expectativas de conseguirlo son, en muchos casos, inferiores, debido a los ingresos modestos que entran en sus hogares. Solo un 57% espera realmente acceder a la universidad.

No es el caso del hijo de Miguel Ángel González, inmigrante venezolano, que a punto de cumplir los 12 años, ya sabe que quiere ser informático y tiene un blog sobre el tema que “actualiza diariamente”, dice el padre. “Sus notas son de sobresaliente”. Por eso González cree que su pequeño conseguirá sus metas profesionales.

Menos de un 10% de los encuestados dicen haber notado discriminación

Los investigadores hacen una lectura positiva de la alta permanencia en el sistema escolar de los encuestados. Un 80% de los jóvenes de 17 a 18 años encuestados en 2008 continuaban sus estudios en 2012 cuando fueron entrevistados por segunda vez para el seguimiento del devenir de sus vidas.

Así, Portes destaca que “la mitad había avanzado” en su educación, aunque solo un “privilegiado 5%”, había alcanzado la universidad. “Solo un tercio de la muestra todavía seguía luchando por terminar la secundaria o en programas de cualificación profesional inicial (PCPI)”, ha indicado el investigador de Princeton.

Los chinos dejan pronto los estudios para colaborar con el negocio familiar

Hay diferencias entre países: los dominicanos y los chinos son los que más abandonan. “Los hijos de chinos son de los que más dejan los estudios porque pronto se incorporan a las empresas familiares. Sin embargo, los que se quedan en la escuela son los que más avanzan y mejores notas tienen”, apunta Portes.

Aunque, en conjunto, la nota promedio de los inmigrantes de segunda generación (6,15) es solo medio punto porcentual inferior a la de los adolescentes españoles. La media es, sin embargo, superior en los hijos de padres de Europa occidental, mientras que bolivianos, dominicanos y marroquíes aprueban raspado. Este retraso puede deberse, en opinión de Portes, a dos aspectos: el menor nivel de estudios en los países de origen (en el caso de los que llegaron de niños) o la baja cualificación académica de los padres.

Los indicadores de abandono escolar, desempleo, así como los de las aspiraciones académicas, son muy parecidos entre los inmigrantes de segunda generación y los jóvenes autóctonos (de padres españoles). “Solo se observan diferencias en cuanto a la ventaja académica en términos de notas y en los ingresos familiares”, destaca Portes. Pese a compartir ambiciones, las familias de padres inmigrantes cuentan con menos capacidad económica para afrontarlas. El 66% de los hogares de los encuestados no supera los 1.500 euros mensuales, frente al 25% de los hogares de españoles que viven por debajo de esos ingresos.

También el desempleo hace mella en los inmigrantes de segunda generación, según esta investigación el 16% se declara en paro, un porcentaje parecido a los jóvenes españoles de la misma edad (14%).

Pese a que los jóvenes avanzan en sus expectativas de educación futuras y en su identificación con el país, “una pequeña minoría” da síntomas preocupantes, como “maternidad o paternidad prematuras o encuentros con la policía”, reconoce el documento.

Ellas son más ambiciosas

“La ventaja femenina se ve en todos los ámbitos académicos”, señala Alejandro Portes, autor del estudio sobre inmigrantes de segunda generación. Ellas tienen ambiciones más altas, sacan mejores notas y logran en mayor medida sus aspiraciones de lograr un título universitario o de posgrado. Una música que en España ya suena conocida entre los autóctonos.

Así, las adolescentes nacidas en España hijas de inmigrantes o llegadas de niñas continúan sus estudios en mayor proporción que los chicos. Un 86,3% de las encuestadas en 2008 para el estudio, seguían en el sistema escolar cuatro años después, cuando se las volvió a entrevistar. Ellos fueron un 82,7%. Pero las adolescentes también aventajan a sus compañeros varones en el nivel académico alcanzado en ese tiempo. Casi la mitad de las jóvenes cursaban bachillerato en 2012, frente a un 39,3% de los estudiantes masculinos. Incluso más, un 6% de las encuestadas estaban en la universidad, dos puntos por encima de sus compañeros de generación.

En este sentido, Portes señala que las ambiciones “son muy importantes” porque si un joven desea ir a la universidad puede que lo consiga o no, pero si no aspira a ello, “seguro que no”. Y las mujeres inmigrantes de segunda generación tienen aspiraciones más altas. El 77% quiere ir a la universidad, un 7% más que los chicos. “De nuevo ellas les sacan ventaja”, dice el autor. Más aún, una de cada tres adolescentes encuestadas dijo que le gustaría cursar un título de posgrado. Solo un quinto de los varones expresó el mismo deseo. Y todo con mejores notas. Ellas suben la media.

Sesenta conflictos sociales en el Perú durante el mes de Abril

ImagenPerú tuvo 60 conflictos sociales en abril pasado, la mayoría de los cuales responden a diferencias por el manejo de los recursos naturales, según un informe de la Presidencia del Consejo de Ministros publicado hoy en Lima.

El documento de la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad (ONDS) indicó que, en ese mes, se ejecutaron 53 acciones de prevención.

La mayoría de los conflictos corresponden a diferencias y controversias suscitadas por el uso de recursos naturales e industrias extractivas en diferentes regiones del país, precisó la agencia estatal Andina que difundió el informe.

El alto comisionado de la ONDS, Vladimiro Huaroc, reflexiona en el informe sobre los enfoques y conceptos del trabajo que viene realizando a fin de resolver los conflictos sociales y prevenir otros.

Los conflictos que han generado graves crisis en el gobierno en los últimos años han sido los referidos a la oposición de comunidades campesinas al ingreso de empresas mineras en sus regiones para desarrollar proyectos de extracción de oro y cobre, como el de Conga en la región Cajamarca que está postergado hasta nuevo aviso.