Volver a “casa” luego de vivir en otro país es más difícil de lo que parece

Si te quedas mucho tiempo fuera nunca puedes volver a casa. Te vuelves un extranjero permanente, nunca lo suficientemente local y nunca satisfecho en casa.

Regresar a casa luego de haber vivido en el extranjero por un periodo largo no es tan fácil como suena. El “golpe” del cambio puede ser doloroso para algunos.

Los expertos lo llaman Choque Cultural Inverso. “Creo que no hay realmente una manera de describir este sentimiento a quienes no lo han vivido. Es como una caída libre, como flotar sin rumbo en unas aguas tranquilas. Te sientes fuera de lugar”, explica Corey Heller, en su artículo Returning Home After Living Abroad (Volver a casa tras haber vivido en el extranjero), publicado en Multilingual Living.

Comienza cuando compruebas que la vida ha seguido mientras tú no estabas. Era obvio, por supuesto. Sin embargo, hasta ahora, no te afectaba. No vivías el cambio de costumbres y rutinas, el cierre de los bares de siempre o la aparición de palabras como boda, hipoteca o bebé en el vocabulario de tus amigos. Y tú, que aparentemente estabas en casa, donde todo iba a ser fácil e ir rodado, te encuentras con que, desaparecida la euforia inicial, tienes que comenzar el proceso de readaptación a una vida, que creías la de siempre, pero que resulta ser todavía más nueva que la que acabas de dejar atrás.

Y lo mismo: cuanto mayor haya sido el tiempo fuera y la distancia, mayor será la tarea de reconstrucción y el riesgo de no sentirte nunca como en casa. “Si te quedas mucho tiempo [en tu país de acogida], nunca puedes volver a casa. Te vuelves un extranjero permanente, nunca lo suficientemente local y nunca satisfecho en casa”, explica el artículo ¿Hogar Dulce Hogar? Gestionando el Choque Cultural Inverso, publicado en la revista Forbes.

Así que, ahí estás tú, intentando entender cómo es posible que la sensación de que todo sigue igual conviva con la realidad de que todo ha cambiado, incluido tú. “Vivir en otro país te cambia para siempre. Nunca serás el mismo y nunca verás las cosas de la misma manera”, analiza Heller.

En este sentido, la University Studies Abroad Consortium, de la Universidad de Nevada, recomienda “intentar ajustarse a la vida en el lugar de origen sin perder las ideas y valores que te formaron mientras estuviste fuera, y resistir a la tentación de volver a tu antiguo yo para satisfacer las expectativas de los demás”. (Viajes)

Las Malvinas- Beto Ortiz: Ya fue todo [Opinión]

Trágica muerte de dos jóvenes esclavos encerrados en un contenedor por el empresario Juan Manuel Polar de Rivera.
Había una vez un chico que era tan flaquito, pero tan flaquito que sus (1)causas le decían “Tubito” o “Sequito”, aunque a él le gustaba más que le dijeran Anuel, como a su cantante de rap favorito pese a que, en realidad, se llamaba Jorge Luis Huamán Villalobos. Había una vez otro chico que se llamaba Jovi Herrera Alania –que no se pronuncia Yovi, sino Jovi–, aunque a él le gustaba más que le dijeran DJ Jovi (que se pronuncia Di Yey Jovi. Di Yey se les dice a los disc-jockeys y, las contadas veces que lo dejaban poner música en un quino, a él le ilusionaba pensar que algún día iba a convertirse en uno de los bravos). Tubito o Sequito tenía, con las justas, 19 años y DJ Jovi, 21, ambos eran de un mismo difícil barrio de Independencia y ambos habían (2)chambeado desde muy (3)chibolos para ayudar a pelear con la tenaz pobreza de sus casas. Sequito ayudaba a sus papás y Jovi, a su abuela que lo había criado desde bebito, desde que la mamá lo abandonó: se lo dejó encargado y se mandó mudar para siempre. Juntos en las buenas y en las malas, Tubito y DJ Jovi habían trabajado en absolutamente todo lo que habían encontrado: limpiando lunas, cargando bultos, vendiendo gorras de Papá Noel entre los carros para Navidad. Habían (4)cachueleado siempre en lo que hubiera, hasta que un día creyeron que se les aparecía la virgen y les pintaba una chambita fija, por fin. Se les presentó una oportunidad que ambos identificaron como “trabajo seguro” cuando, en realidad, los estaban comprando, por unas cuantas sucias monedas, como modernos esclavos.

Hasta ayer 24/06 por la tarde aún permanecía una densa humareda tóxica (foto: pmcho)

El horario era de siete de la mañana a siete de la noche, los siete días de la semana. Siete, siete, siete. La tarea consistía en borrarles la marca chancho a unos infames tubos fluorescentes chinos con una lija para luego pegarles unos stickers, embalarlos y hacerlos pasar como prestigiosos fluorescentes Phillips para venderlos a mayor precio en Las Malvinas, en las tiendas del primer piso de de esas mismas Galerías Nicolini donde morirían asfixiados o quemados vivos. El salario era de dos soles por cada caja de 25 fluorescentes. Más o menos, veinte soles por día. Más o menos, un sol sesenta –¡sesenta centavos de dólar!– por hora de trabajo. Como ya todo el país sabe, a manera de medida de seguridad destinada a impedir el robo de mercadería, Luisito y Jovi eran encerrados con candado en unos contenedores –o containers de metal– que se habían instalado ilegalmente en las azoteas para convertirlos, absurdamente, en los últimos pisos de la galería. Solo se les permitía salir a la calle –por media hora– a la una de la tarde para que se compraran algo de almuerzo (con su plata) y, al volver, eran encerrados nuevamente hasta las siete de la noche. Si tenían necesidad de orinar, tenían que hacerlo en una botella plastilitro y si tenían alguna otra necesidad fisiológica, tenían que aguantársela hasta la hora de salida porque, en esa ratonera infecta, no había baños.

El precio del descaro, del cinismo, la ambición y la corruptela (foto: pmcho)

Semejante taller clandestino de falsificación y almacenamiento de materiales peligrosos pertenece a Inversiones JPEG S.A.C., una empresa que registra un solo trabajador y figura a nombre de Juan Manuel Polar de Rivera, alias “El Gringo”, y su gerente es José Enrique López Ramírez. El esclavista Polar de Rivera figura –según “Correo”– en la lista de los “Panamá Papers” como accionista de la empresa Polyroad Corporation, registrada en las Islas Vírgenes Británicas y, en la Sunat, registra como domicilio: calle Aurelio Miró Quesada 172, departamento 801, San Isidro.

La vida, pues, no les mostraba a estos chiquillos humildes su mejor sonrisa, pero aun así, DJ Jovi tenía una razón para la alegría: su pequeña Catalina Kristel acababa de nacer, hacía apenas veinte días y eso hacía que las interminables horas de encierro se le hicieran un poco más leves. Luisito, en cambio, hacía gala de un espíritu más dark, acorde con su perfil hip-hop, rebelde y descreído: “Cada quien decide en qué infierno se quema” –había escrito en su Facebook el 6 de junio, tan solo diecisiete días antes de quedar cercado, sin ninguna escapatoria, por las llamas. “No tengo miedo a la muerte. Solo tengo miedo a que me olviden” – había posteado Jovi en noviembre del año pasado. Todo lo que dijiste en vida se puede convertir luego en automática premonición. A las cuatro de la tarde del jueves, cuando el incendio ya tenía más de tres horas de iniciado, César Herrera recibió una llamada de su sobrino Jovi que le hablaba tosiendo, atorándose en medio de la humareda: Tío, no podemos salir de aquí. El dueño nos ha encerrado con candado. Tío, el humo ya está entrando….

La impunidad nuevamente va merodeando…(Foto: pmcho)

Tío, ya se me acaba el aire, ya se me acaban las esperanzas, ya se me acaba la batería. Llegaron incluso a mandar un video del indecible horror que vivían atrapados allí dentro, como animales. Tío, el fuego está viniendo. Tírate al suelo, hijito. El humo siempre sube, pegado al piso vas a poder respirar. Orina tu polo y póntelo en la nariz. Así vas a poder respirar. El tío César trataba de sacar fuerzas de dónde no había para darle ánimos al niño engreído de la casa en su horrorosa agonía. La abuela y él corrían de un lado al otro, le suplicaban a los periodistas, a la policía, a los bomberos. Un helicóptero, por piedad, un helicóptero. En un efímero rapto de esperanza, les pidieron que ayudaran a dar con su ubicación exacta. Saca tu mano, hijito. Busca una rendija. Danos una señal. DJ Jovi agitó con desesperación su casaca verde mientras Luisito lograba sacar su brazo flaquísimo hacia ese mundo exterior al que ya no regresaría, blandiendo uno de esos malditos tubos fluorescentes falsificados como si fuera la estúpida bandera de un país desalmado y asesino. El dron de la Municipalidad de Lima captó, nítida, la imagen de aquel brazo de niño que moría. El helicóptero nunca llegó. Los bomberos nada pudieron hacer. El fuego terminó por devorarlo todo. A las cuatro y media de la tarde ingresó al celular del tío César la que sería la última llamada de Yovi. Tosiendo y llorando. Llorando y tosiendo: Dile a mi mamá que no llore. Ya fue ya. Cuida a mi hija. Dile que la quiero. Ya fue todo. Ya fue… Ya fue…
1. Amigo, compinche
2. Trabajado
3. Niños, menores
4. Trabajos, curros temporales y de baja remuneración.

Expo Amazónica 2017 posicionará “Superalimentos del Perú”

El evento se realizará durante franca recuperación económica
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Eduardo Ferreyros, señaló hoy que la feria Expo Amazónica 2017, a desarrollarse en agosto próximo en la región San Martín, permitirá posicionar los “Superalimentos del Perú”.

Esto debido al importante número de compradores de diversos países del mundo que asistirán a este evento, considerado como la principal feria comercial de la Amazonia.

“Será una gran oportunidad para posicionar a los Superalimentos del Perú como el sacha inchi, camu camu, aguaje, unguragui, copoazú(cacao blanco), palmitos, azai (palmera), cocona, carambola, ajíes amazónicos, estevia, paiche y gamitana”, subrayó.

Se promoverá igualmente los productos bandera del Perú, el café y el cacao, a los que se sumarán los productos maderables y los artículos de regalo y decoración.

La Expo Amazónica 2017 se realizará del 10 al 13 de agosto próximo en las ciudades de Moyobamba y Tarapoto.

Plataforma de negocios

El ministro Ferreyros reveló que Expo Amazónica 2017 se convertirá en una plataforma de negocios para las regiones amazónicas de San Martín, Loreto, Amazonas, Ucayali, Madre de Dios y Huánuco.

“En esta edición de la Expo Amazónica, damos inicio a un nuevo formato de exposición, que incluye la promoción de exportaciones, turismo, inversiones y cultura, así como la instalación de mesas sectoriales para mejorar la competitividad regional, en particular la de la región San Martín”, dijo.

Cabe destacar que, en esta ocasión, Promperú utilizará su nuevo sistema de ruedas de negocio estrenado en Alpaca Moda 2016, en Arequipa el pasado mes de octubre, con el cual esperamos generar más de 600 citas de negocios para las 120 empresas exportadoras participantes.

ExpoAmazónica 2017 proyecta generar más de S/ 50 millones en negocios

Es importante mencionar que Expo Amazónica contará con más de 400 stands de exhibición, de los principales exportadores, productores, proveedores y comerciantes de las regiones amazónicas.

“También participarán gracias al trabajo conjunto de Promperú y las Oficinas Comerciales del Perú en el Exterior (OCEX), compradores internacionales provenientes de Estados Unidos, Colombia, Chile, Holanda, Reino Unido, Rusia, Alemania, España, entre otros países”.

Se prevé la presencia de más de 40,000 visitantes, que tendrán la oportunidad de apreciar la más completa oferta de productos agroindustriales, artesanía, turismo y degustar la gastronomía amazónica.

Turismo en la Amazonía

Durante el evento de lanzamiento de Expo Amazónica 2017 -el cual fue liderado por el presidente regional de San Martín, Víctor Noriega-, el titular del Mincetur invitó a las autoridades regionales, empresarios y medios de comunicación a incentivar el turismo en las regiones amazónicas.

“Desde el Mincetur, venimos apoyando con nuestra plataforma Y tú que planes, ofreciendo ofertas de turismo a precios muy competitivos, lo que nos permite hacer una sinergia entre comercio y turismo”, finalizó.