Elecciones en España

El domingo 20 de noviembre se celebran las decimoprimeras elecciones al Congreso de los Diputados y el Senado desde la restauración de la democracia en España hace casi 35 años.
Las encuestas dan como claro vencedor al Partido Popular, encabezado por Mariano Rajoy, por delante del Partido Socialista, liderado por Alfredo Pérez Rubalcaba.
A continuación se muestran los resultados obtenidos en el Congreso por los principales partidos políticos desde los comicios de 1982, cuando Felipe González llevó al poder a los socialistas por primera vez con un triunfo arrollador, así como los porcentajes de participación y abstención.

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Entre paréntesis figura el número de diputados. La mayoría absoluta se alcanza con 176 de los 350 escaños de la Cámara Baja.

* Alianza Popular-Partido Democrático Popular
** AP-PDP-Partido Liberal
*** Partido Comunista de España

Elecciones costarán 124 millones de euros

Las elecciones generales que se celebran mañana 20 de noviembre cuentan con un presupuesto de 124 millones de euros, un 5,8% menos que en las elecciones anteriores, según han anunciado la subsecretaria de Estado de Interior, Pilar Gallego, y el secretario de Estado de Comunicación, Félix Monteira, que han comparecido este mediodía para dar detalles sobre el dispositivo electoral.

Una buena parte de la reducción del gasto procede del hecho de que se hayan impreso 600 millones de papeletas menos que en anteriores citas con las urnas, lo que ha supuesto un ahorro de 3 millones de euros, ha detallado Gallego.
Más de 100.000 efectivos de agentes de la Policía Nacional ( 28.000 agentes), la Guardia Civil (45.500 agentes) y las policías autonómicas y municipales (más de 23.000 agentes) velarán por la seguridad del día electoral, al que están llamados a votar 35,7 millones de españoles, 707.000 más por el aumento del censo electoral que en anteriores comicios generales, ha subrayado Monteira.
Según los datos del Gobierno han ejercido el voto por correo más de 621.000 ciudadanos, y el 100% de las personas que lo solicitaron recibieron la documentación correspondiente.
Los primeros datos sobre participación se conocerán a las 14.45 horas. La segunda comparecencia para dar datos de participación llegará a las 18.45 horas.
El ministro portavoz del Gobierno, José Blanco, y el del Interior, Antonio Camacho, informarán sobre las 22.00 horas de los primeros resultados oficiales.

La prima de riesgo de la deuda española alcanza los 450

La prima de riesgo (diferencial respecto a los bonos alemanes) de los títulos a diez años de la deuda soberana de España alcanzó este martes por la mañana un nuevo récord desde la creación de la zona euro, superando los 450 puntos básicos.
A las 9h50 (8h50 GMT), ese diferencial se situaba en 452,2 puntos básicos (o 4,522 puntos porcentuales). Y las obligaciones españolas a diez años se colocaban a las 9h GMT a un interés del 6,275% (frente al 6,106% del lunes al cierre).
Mientras, los bonos alemanes seguían bajando, situándose a un escaso 1,755% (frente al 1,781% de la víspera). Ese encarecimiento de la deuda española se produce a pocos días de las elecciones generales del próximo domingo 20 de noviembre.
La búsqueda por los inversores de colocaciones seguras también llevó a niveles récord las prima de riesgo de Francia (157,7 puntos básicos hacia las 9h GMT) y de Bélgica (293,5 puntos básicos). Las obligaciones de deuda de Francia se negociaban a un 3,5% (frente al 3,424% al cierre de la víspera).

Ventaja del PP para ganar en una España bajo presión de los mercados
El Partido Popular es la gran favorito para las elecciones legislativas del domingo frente a los socialistas, actualmente en el poder, en un país presionado por los mercados y ante el que se dibuja un camino de sacrificios para intentar enderezar la economía, lastrada por el desempleo.
Los últimos sondeos confirman una amplia mayoría absoluta para el Partido Popular, de Mariano Rajoy, que debería convertirse en el próximo presidente del Gobierno, tras dos fracasos en 2004 y 2008, aprovechando el voto de castigo al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Rajoy, de 56 años, optó por poner punto y final a su campaña con un mitin en Madrid, donde fue ovacionado por cerca de 20.000 seguidores en una sala literalmente inundada por miles de banderas azules de su partido. “Cambiemos todos juntos España”, lanzó, afirmando estar “preparado para ser el presidente del Gobierno de todos los españoles”.
También su rival socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, eligió terminar en la capital el periplo electoral que durante dos semanas lo ha llevado a recorrer decenas de ciudades españolas en un intento por reducir la enorme distancia que lo separa de Rajoy.
Pero Rubalcaba, de 60 años, ex número dos del Gobierno, tiene difícil revertir la tendencia en un país con casi cinco millones de desempleados, sometido a duras medidas de austeridad por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Congelación de las pensiones, retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, reducción del 5% en los salarios de los funcionarios, aumento fiscal, son algunas de las medidas de ajuste que hundieron la popularidad de los socialistas.

“Esta crisis devora al que gobierna, da igual que sea de derechas o de izquierdas”, dice el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago de Compostela Antón Losada, para el que “la crisis simplemente ha hundido a uno de los contrincantes, que es el partido socialista”.
Las últimas encuestas, publicadas el domingo, predecían la peor derrota de los socialistas desde la vuelta de la democracia, con sólo 112 escaños, mientras que el PP se haría con entre 192 y 198 escaños, muy por encima de los 176 escaños que marcan la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.
Reacio a hablar claramente de las medidas que tomará tras una eventual llegada al poder, Rajoy advirtió: “mi prioridad son las pensiones”. “A partir de ahí, habrá que recortar en todo”, agregó.
Pero también pidió una tregua a los mercados, que el viernes volvieron a presionar a España. La prima de riesgo española superó brevemente los 500 puntos básicos por la mañana, antes de relajarse. La disparada sirvió sin embargo para advertir al más que probable futuro presidente del Gobierno de que no tiene tiempo que perder.
“Estimamos altamente probable que, tan pronto como la próxima semana, (el Gobierno que salga de las urnas) anuncie un paquete de reformas claves dirigidas a recuperar la credibilidad sobre la economía”, escribieron los analistas del banco Bankinter. Dichas medidas deberán ir en dirección a una “reforma laboral, reforma fiscal y saneamiento definitivo del sistema financiero”, que ya inició el Gobierno socialista, reduciendo el número de cajas de ahorros, eslabón débil del tejido financiero español, consideran estos analistas.
Pero las medidas dirigidas a calmar los mercados podrían producir el efecto contrario entre los españoles, soliviantados ya por los recortes realizados por algunos Gobiernos autonómicos en educación y sanidad, lo que provocó numerosas protestas, como la de miles de profesores y estudiantes en varias ciudades el jueves.
“El cambio de Gobierno va a ser lo mismo e incluso peor”, afirmaba en Madrid Alexandra Jaksic, estudiante de Historia del Arte, de 19 años, que dijo no tener mucha esperanza en las elecciones. “El Gobierno socialista no tiene nada de socialista. Lleva dos años haciendo recortes y los otros van a hacer los mismos recortes o peor”.
Unos 36 millones de españoles están llamados a las urnas el domingo para elegir a 350 diputados y 208 senadores en unas elecciones en las que, además de los dos grandes partidos, se presentan una veintena de formaciones autonómicas y nacionales.(GR)

Electores españoles mas interesados en como salir del estancamiento económico
El candidato socialista a las elecciones generales del domingo, Alfredo Pérez Rubalcaba, lleva semanas repitiendo que votar al PP supondrá recortes en conquistas sociales logradas tras décadas de esfuerzos, pero el desgaste sufrido por el Gobierno debido a la crisis hace que tenga muy difícil apelar a unos indecisos desencantados con la izquierda que representa el PSOE, según expertos.
Los electores parecen estar más interesados en cómo salir del estancamiento económico, especialmente mediante la recuperación del empleo, que por posibles recortes en temas como educación, sanidad o pensiones – de las que los socialistas han hecho bandera históricamente junto con políticas progresistas como el matrimonio homosexual o el aborto -, y todas las encuestas dan por hecho una victoria del Partido Popular, incluso con mayoría absoluta.
“Soy votante del PSOE pero esta vez no voy a votar, nadie nos ha motivado lo suficiente como para hacer el papeleo desde aquí. Y no es indiferencia: es indignación”, dijo Jose Fragoso, ilustrador de 36 años expatriado en Nueva York.
“La de político es la única profesión – con la de banquero – a la que no le afecta en nada la crisis: salgan (elegidos) o no, tendrán trabajo, sueldo sin recortes y en muchos casos pensión vitalicia”, añadió.
La campaña del miedo a la derecha funcionó a finales de los ochenta y principios de los noventa, pero ahora lo que se teme es perder poder adquisitivo y las consecuencias de la crisis económica, y eso está haciendo que los partidos en el gobierno en Europa pierdan las elecciones, según Ander Gurrutxaga, catedrático de Sociología de la Universidad del País Vasco.
Los países vecinos de España en la llamada periferia de la eurozona – Grecia, Irlanda, Italia y Portugal – han cambiado todos de dirigentes este año, en el que se ha profundizado la crisis de la deuda en los países de la moneda única.
“Por más que (los de la oposición) no hayan hecho nada especial para ganar, se desconfíe de ellos tanto como del gobierno saliente o su programa de salvación sea la repetición de fórmulas caducadas. No importa. Gana quien está fuera”, dijo Gurrutxaga.
Una mayoría de españoles considera que el PP está más capacitado que el PSOE para afrontar la crisis, según la última encuesta del CIS, que sitúa en un 78,3% el porcentaje de españoles que censura la gestión de la economía por parte del Gobierno, y esa parece ser la clave de estas elecciones, pese a que el candidato popular, Mariano Rajoy, inspire personalmente poca o ninguna confianza al 71% de los encuestados, ligeramente superior que el porcentaje del 69,3 que obtiene Rubalcaba.
VOTANTES ENFADADOS
“Ahora el problema es que la gente está enfadada, votantes del PSOE están enfadados con su partido. La derecha ‘les da un poco igual'”,según el director de estudios de la encuestadora Metroscopia, Juan Pablo Ferrándiz.
“El miedo a la derecha además estaba basado en una serie de recortes al Estado del Bienestar y a las políticas sociales, unos recortes que se ha visto obligado o que ha realizado el Partido Socialista, con lo cual en esta campaña ese mensaje del miedo a la derecha es muy difícil de transmitir por parte de la izquierda”, añadió.
Entre los avances sociales de los últimos años que han sido barridos por la profunda crisis que ha dejado a más del 21% de la población activa en paro están la ayuda de 2.500 euros para fomentar la natalidad o los 400 euros de reducción del IRPF para impulsar el consumo, eliminados para contener un déficit desbocado.
Mientras tanto, la estrategia del PP ha pasado por ceñirse a una campaña calificada de “valium” por el PSOE, en la que han evitado contestar a Rubalcaba y concretar dónde habría que realizar unos recortes inevitables para reducir el déficit público y cumplir con las exigencias de la Unión Europea, y se han limitado a abogar por una vaga política de austeridad y respaldo a las empresas para fomentar la creación de empleo, prometiendo que no recortará en políticas sociales.

Los populares consideran que el estereotipo de la derecha que trata de agitar el PSOE ya no funciona en la ciudadanía como en los años 90, cuando todavía no habían llegado a La Moncloa. Responsables del PP han dicho en encuentros con la prensa que alentar el voto del miedo no puede funcionar porque Rajoy ha centrado el partido con respecto al ala más dura representada por el ex presidente José María Aznar.
El PSOE ni siquiera parece tener poder para capitalizar el fin de ETA, que anunció que abandonaría su actividad armada a falta de un mes exacto para las elecciones generales, y podría haber sido un gran factor movilizador si la economía no hubiera engullido todo lo demás en la campaña.
Rubalcaba está considerado uno de los artífices del fin de la banda armada, dada su labor durante años en el Ministerio del Interior, que abandonó para ser candidato a la presidencia del Gobierno, pero las encuestas no parecen proyectar más votos para el PSOE por esta cuestión.
INDECISOS DE IZQUIERDAS
Todos los expertos coinciden además en destacar que hay muchos más indecisos en la izquierda que en la derecha, lo que claramente beneficia al PP, que tiene una base de votantes muy fiel, que vota al partido pase lo que pase.
“Realmente el voto del PP es un voto muy fiel y muy consistente, en la izquierda no es así. El voto de izquierda por una parte es más ideológico, lo que también implica ser más crítico, y es más reactivo. Ante circunstancias que pueden enfadarle, deja de ir a votar, se queda en casa, igual que cuando se le necesita pues va también a votar, como pasó en 2004”, dijo Ferrándiz.
El PSOE ganó ese año pese a que las encuestas le daban como perdedor tras una campaña centrada en la guerra de Irak y tres días después de los atentados islamistas del 11 de marzo en Madrid, de los que el entonces Gobierno del PP acusó en un principio a ETA.
Sin embargo, los expertos consideran prácticamente imposible que pueda darse en esta ocasión un vuelco de ese tipo, y subrayan que a lo que el PSOE aspira es a evitar la debacle, más que a lograr una victoria.
“No, está completamente desechado, es más, el Partido Socialista está luchando no por la victoria, sino por no recibir una derrota apabullante”, dijo Fernando Vallespín, ex director del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid.
Vallespín consideró además que la aparición de nuevos movimientos tipo 15-M o indignados había incrementado el número de indecisos entre la izquierda, y desactivado la “mala conciencia” entre los que antes iban a votar al PSOE para evitar que “entrara la derecha”.
José Luis Álvarez, profesor de la escuela de negocios ESADE, no quiso minimizar sin embargo el poder de las campañas del miedo entre el electorado, y aunque reconoció que ahora “da más miedo la crisis que el PP”, señaló que los socialistas podrían recuperar a parte de sus votantes en los próximos comicios.
“Las campañas negativas bien hechas funcionan (…) (los indecisos de izquierdas) pueden cambiar de opinión tras unos meses de gobierno del PP. La situación es muy volátil”.
Lo que está claro es que sigue habiendo gente de izquierdas que sí teme los recortes que pueda llevar a cabo el PP si llega a La Moncloa, como los que ha aplicado en las comunidades autónomas en las que gobierna.
Cristina Macía, traductora y autora de libros de cocina que vive en Asturias, donde ganó el PP en las pasadas elecciones autonómicas de mayo, es una de ellas.
“Yo no voto al PSOE, yo voto contra el PP”, dijo Macías, de 46 años. “Después de los ocho años que nos dio Aznar, el horror es que vuelva a ganar el PP”, añadió.(BRP)

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