César Hildebrandt: “Fujimori es el titiritero de Keiko”

Polémico y destacado periodista, director de “Hildebrandt en sus Trece”,describe y caracteriza a los políticos peruanos con agudeza.

Analiza el escenario político actual y las flaquezas de los partidos.

-Usted dijo hace un año que la política se ha vuelto un mausoleo, un recuerdo, una nostalgia. ¿De todos los políticos peruanos que usted ha entrevistado, cuál le pareció el más interesante?

Sin lugar a dudas, Haya de la Torre.

-¿Por qué?

Porque era un hombre que venía de la cultura, de la reflexión, de haber contribuido con una idea relativamente muy importante en América Latina, con una concepción de la historia y del desarrollo sin lugar a dudas original. Y porque era un hombre que tocaba piano, leía poesía, frecuentaba a Góngora. Tenía todos los merecimientos que la política peruana ha ido perdiendo con el transcurso de los tiempos.

-De los políticos actuales que están en escena, ¿cuál le parece el más interesante.

Si quiero ser honesto conmigo mismo, interesante no me parece ninguno. Eso es en lo personal, pero si quiero hablar de las realizaciones, de la capacidad de ejecutar cosas…

-¿Por ejemplo?

Castañeda Lossio es un hombre eficiente, pero hasta ahí llega el elogio. Respecto al señor Kouri, no tengo una opinión que no pase por el parte policial de la comisaría. No creo que el señor Kouri merezca ningún análisis político después de lo que hizo durante el fujimorismo y después de la anécdota de Convial. Respecto de Lourdes Flores, espero que esta vez no construya su derrota, tiene todas las de ganar, merece ganar, creo que va a ser una buena alcaldesa.

-Es evidente que los políticos se han empobrecido y envilecido, no solo en el Perú sino también en Estados Unidos y Europa. ¿A qué atribuye este fenómeno?

Al hecho de que los políticos ya no son los que mandan sino que son los que operan las grandes corporaciones que se han convertido en el verdadero poder detrás de la política. Bush era al final de cuentas un monigote manejado por el complejo militar-industrial de los Estados Unidos, y Berlusconi no es sino la interpretación política de la Confiep italiana en el poder. España marcha hacia lo mismo con el próximo gobierno de derecha que va a tener.

-¿Esta situación ha ido emparejada al hecho de que los partidos se han vaciado de sus ideologías originales, empezando por el Apra? Porque una cosa está en el papel y otra cosa en lo que hacen.

Ese vaciamiento es explicable en el caso del Apra porque Haya de la Torre desde 1945 decide cambiar la naturaleza ideológica del Partido Aprista y pasar de la socialdemocracia reformista a la socialdemocracia de furgón de cola del sistema. A partir de ahí hay una derechización creciente en el Apra, que encuentra su más mayor expresión en el año 1954, cuando Haya publica Treinta años de aprismo y consolida la ideología conservadora, que luego se verá expresada en la convivencia de 1956 con el pradismo y en la conducta parlamentaria con el odriísmo de 1963…

-Y en el actual gobierno.

Alan García es el hijo del segundo Haya y no del primer Haya. Él es heredero del segundo Haya, de un Haya converso, distinto y en algunos casos diametralmente opuesto al Haya original.

-¿Se refiere al segundo gobierno aprista?

Desde luego. El primer alanismo no es hijo de Haya… pero tampoco es hijo del Apra. El Apra no tenía una tradición de deshonestidad, de latrocinio. Alan García inaugura un prontuario en el Apra que no tenía antecedentes. El primer alanismo es hijo de la Dirando, si usted me lo permite (ríe). Había más ladrones que ministros, más saqueadores que funcionarios y se usó el Estado como un botín. Pero yendo a la pregunta, que me parece interesante, el vaciamiento de las ideologías solo ocurre con dos partidos.

-¿Cuál es el otro?

El socialcristianismo, que también sufre un escisión perturbadora en 1967 (y aquí) se crea el PPC. La Democracia Cristiana de Cornejo se vuelve elitista, minoritaria, ínfima. El PPC se vuelve un partido relativamente importante, pero despojado del socialcristianismo. Se vuelve una máscara más de la derecha peruana.

-¿Y la izquierda?

Si usted revisa sus escritos actuales no han cambiado su línea. Ahora dicen que el comunismo real que implosionó era una versión discutible del marxismo-leninismo, y que el marxismo-leninismo está a la espera de una segura reencarcanción, casi bíblico ¿no?, casi cristiano el asunto. En cuanto a los demás partidos, no hablemos de ideologías, ninguno la tiene.

-¿A qué atribuye el debacle de la izquierda peruana? Se ha convertido en un fantasma.

La izquierda ha sido acaparada por el nacionalismo. El problema es que el nacionalismo no es una ideología, no es un programa, ni siquiera es una manera de ver el mundo. La izquierda está ahora asilada en la embajada de Ollanta Humala. Javier Diez Canseco, que es una persona tan respetable y amigo mío, ha dicho que él votará por Ollanta Humala. A mí no me cabe la menor duda de que la izquierda ha decidido terminar de suicidarse y parapetarse tras las barricadas de Ollanta Humala.

-Alan García es el político más escenográfico. ¿Tenemos García para rato?

García tiene mi edad, y yo le puedo decir que eso de para rato resulta un sueño bastante narcisista. Esas son las inmortalidades egoístas de quienes creen que van a durar mucho. Yo creo que García ha cumplido su ciclo. Creo que se le ha terminado la posibilidad de volver a engatusar a su gente y a la gente que le creyó. No olvidemos que este gobierno surgió bajo el eslogan del cambio responsable, y lo único que se ha cambiado es ciertas fachadas de colegios emblemáticos. No ha habido ningún cambio sino una consolidación del modelo liberal en la versión del fujimorismo.

-¿No le reconoce, como un aspecto positivo, el logro económico?

Sí, sin lugar a dudas. Habría que ser muy mezquino para no reconocer que García ha tenido la prudencia de respetar ciertas reglas de la economía que durante su primer gobierno no solo irrespetó sino que vejó considerablemente. Le ha tenido miedo al déficit, a la inflación, a la exacerbación populista, como no ocurrió antes. Pero el problema es que García no llegó al gobierno para eso sino para lograr que la prosperidad de estos últimos años fuese mejor repartida, distribuida, más inclusiva, y no ha cumplido con eso. Los niveles de pobreza en Huancavelica siguen siendo los mismos que en el 2001, y las desigualdades en algunos casos se han incrementado. El país tiene cifras azules en la macroeconomía, pero sigue teniendo cifras muy rojas en materia de justicia social.

-Si estos políticos reúnen tantos aspectos negativos, por ejemplo García, ¿por qué los elegimos?, ¿por qué los reelegimos?

Bueno, tampoco tenemos muchas alternativas. Al final de cuentas la política está ausente de gente de nivel. Han desertado de la política las inteligencias, los mejores espíritus. La élite intelectual ya no está en la política, ¿quién reemplazó a (Luis Alberto) Sánchez? Nadie. ¿Quién reemplazó a Boby Ramírez del Villar? Nadie. ¿Quién reemplazó a Cornejo Chávez? Nadie. Sufrimos una gravísima crisis de representación. La gente de mejor nivel huye de la política y se refugia en la universidad, cuando no en el extranjero. ¿Qué ha hecho la política peruana para ahuyentar a lo mejor del Perú?… Se ha podrido, se ha desprestigiado, y nadie con dos dedos de frente quiere meterse en un Congreso donde vemos lo que pasa…

-Tenemos a los congresistas robaluz, mataperros…

El nivel es muy bajo. Hasta el anecdotario es de tercera.

-¿Identifica en el escenario político a algún joven que se proyecte como un nuevo líder?

Si le dijera que no he visto a nadie podría pecar de mezquino, o de ciego… sí le diré que no he visto a nadie, pero eso no significa que no exista. No he visto a ningún García de 1982, a ningún García de 1978 cuando dio su primer discurso público delante de Haya de la Torre.

-Keiko Fujimori es joven y pretende ganar la presidencia. ¿Cuál es su radiografía política?

No es joven, ¿no?… pero tiene usted razón. (Keiko) tiene el DNI de joven, pero el alma del siglo XIX. Su alma viene de Echenique, el presidente más inescrupuloso de la historia del Perú. Su padre ha sido el segundo hombre más inescrupuloso de la historia del Perú, y Keiko sufre de progeria moral porque al final de cuentas ¿para qué está en la política?… para liberar a su padre y para ser la muñeca del titiritero, que es Alberto Fujimori. Con Keiko viene Alberto Fujimori, y con Alberto Fujimori vienen desde Hermoza hasta Joy Way, pasando por algunos generales que ya conocemos.

-Lourdes Flores ha alertado sobre el reagrupamiento del fujimontesinismo. ¿Usted cree lo mismo? ¿Ve posibilidades electorales en esta fuerza oscura?

Keiko es la lideresa de esas fuerzas. Están juntándose con mucho éxito… están recabando audiencias y además reclutando a socios importantes, también en la prensa. Esas fuerzas oscuras son las que nunca salieron del todo del escenario político; han estado ahí, latentes, esperando su oportunidad. Tienen altísimas posibilidades de tomar el poder si es que los demócratas y los decentes lo permitimos. Ahí va a ser un asunto de si lo permitimos y si no tenemos la fuerza para persuadir a la gente, persuadir al público de que votar por Keiko es votar por uno de los peores pasados de la política peruana, y sería una manera de demostrarnos que los peruanos no tenemos remedio.

¿Cuál es la radiografía política de Alejandro Toledo?

De Toledo tengo una opinión muy ambivalente. No lo hizo mal en materia económica, pero en materia de representación personal sí lo hizo mal. Yo sentí a veces vergüenza ajena. Hay un problema personal con Toledo, y es que suelo ser muy intolerante con la huachafería, y Alejandro es una antología de su vida, de lo huachafo.

“La corrupción invade todo el país”

-¿Por qué los políticos actuales son tan corruptos?

No generalicemos. Hay políticos actuales que no pueden meterse en la misma bolsa…

Son pocos.

Pero hay. La corrupción en el empresariado es muy alta, porque los negocios con el Estado implican una serie de tratativas bajo la mesa, negociaciones, comisiones, contactos. Pregúntele a Graña y Montero si no tiene que hacer contactos, pregunte a Odebrech si no tiene que hacer contactos. Lo mismo ocurre en el Poder Judicial, en la Policía Nacional. La corrupción invade todo el país. El país corre el riesgo de ser un inmenso VRAE si seguimos con esta política de la permisibilidad. La palabra valores se ha convertido en una antigüedad, en un arcaísmo.

Actualmente vivimos una psicosis frente a la delincuencia, se está mexicanizando el Perú, ¿por qué hemos llegado a este nivel?

Es el triunfo del senderismo en otro sentido. Es el triunfo de la violencia, de la barbarie, pero también tiene que ver con la corrupción policial y el fracaso absoluto de todas las políticas de seguridad. La política de seguridad no solo pasa por el Ministerio del Interior. Pasa por Defensa, Educación, por un Ejecutivo decidido a combatir el crimen, a cambiar las leyes en algunos casos muy permisivas y una reestructuración absoluta de la policía.

“Estoy vetado para la televisión”

-“Hildebrandt en sus trece” es una de las pocas voces periodísticas que dicen las cosas con bastante acritud y claridad, ¿cuáles son las perspectivas de su desarrollo, crecimiento y perdurabilidad?

Un día Rebeca ( su pareja sentimental) dice “hay que hacer algo de donde no te puedan botar”. Entonces hicimos este semanario con gran esfuerzo, con muy poco dinero, y estamos viviendo de los lectores. Somos, creo, de los poquísimos medios que podemos decir: sobrevivimos muy modestamente… y pensamos durar mucho, durar todo lo que sea necesario, todo lo que el cuerpo aguante, en mi caso. Estamos muy contentos, porque hacemos lo que nos gusta y lo hacemos sin voces de mando, ni atrás ni adelante.

-Se le cerraron las puertas de la televisión, ¿no le queda ninguna ventanita?

Ninguna. Estoy vetado para la televisión. En esto tengo que decir que este gobierno ha sido muy eficaz, muy activo. Pensaban contratarme en dos lugares en estos últimos tiempos, y en esos dos lugares el gobierno puso una advertencia muy clara. El mío es el papel que hago, y el del gobierno, el de desaparecerme. He vuelto a la prensa escrita y me siento muy feliz.

-¿Tiene vigencia el mensaje del compromiso político de los intelectuales que hacia Sartre?

Ahora, ninguna. Sigo siendo sartreano, y creo que los intelectuales deben estar comprometidos ahora que el planeta está en peligro por las petroleras y las mineras. Parte del sistema es comprar intelectuales. Los compran en contenedores y se los llevan a las ONG, a los EEUU, y les pagan muy bien. Hay una compra-venta de las inteligencias muy exitosa por parte del sistema.

Inés Flores.

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